isabel lópez. enviado especial casares
Hubo sorpresa para muchos. El argentino Ángel Cabrera, el ganador del último Masters de Augusta y vencedor también de un Us Open, no estará en la final del Volvo World Match Play Championship en el campo malagueño Finca Cortesín. Anthony Kim y Ross Fisher lucharán por el título hoy a 36 hoyos después de eliminar, respectivamente, a Robert Allenby (por 5&4) y al ´Pato´ Cabrera, tras un duro desempate.
Eso sí, Cabrera no se lo puso nada fácil a su rival. Hizo falta un ´play off´ de tres hoyos y el inglés esperó su momento para ganar. Si hay algo que destacar de Fisher después de lo visto ayer en el campo, además de su fantástico juego, es su control absoluto de las emociones. Como si no fuese con él el asunto y controlando la tensión en todo momento, se agarró al campo y hoy luchará para llevarse los 750.000 euros que hay para el campeón.
Lo de ayer fue un auténtico maratón de golf. Casi diez horas estuvieron en el campo el argentino y el inglés para jugar los 39 hoyos. En algunos momentos parecía que Cabrera podía ser el ganador, pero Fisher es un hueso duro de roer.
Tras mucha igualdad durante todo el día, el inglés llegó al hoyo 36 con uno arriba, pero el argentino se dejó una magnífica opción de eagle en el green de este par 5 para mandar el partido al ´play off´. Al tercer intento de desempate, un maderazo de Ross dejaba la bola para eagle a unos cuatro metros del hoyo. Cabrera se enredó en los alrededores del green y hoy jugará la final de consolación por el tercer y cuarto puesto a 18 hoyos.
El rival del ´Pato´ será Allenby , que tampoco pudo con Kim. Hace tres semanas el norteamericano le vencía por 5&3 en la President´s Cup y ayer fue por 5&4. El australiano aguantó la primera vuelta, pero en la segunda Kim se creció. Y mucha culpa de lo que vino después pudo tenerla un fantástico eagle del norteamericano en el hoyo 9 –el 27 del día–.
Kim pegó un golpazo desde la calle, a unos noventa metros de la bandera, y embocaba para ponerse tres arriba. Enfrente Allenby trató de aguantar, y lo hizo muy bien de tee a calle, pero el putt no le dejó rematar para conseguir recortar diferencias.
El Mundial ya es cosa de dos. El espectáculo está asegurado en un campo impresionante, con dos ´gigantes´ a por el título y en una modalidad espectacular por lo dramática. Hoy, el desenlace.