josé criado. Málaga
En este cúmulo de sinsentidos en el que vive el Málaga desde que arrancó la temporada sobresale un halo de esperanza entre los aficionados. Sin alzar mucho la voz, la afición malaguista se consuela en las sensaciones que transmite el equipo. No son pocos los que argumentan que hasta ahora ningún bloque ha sido sumamente superior al Málaga, pero los datos arrojan otra realidad bastante más sonrojante.
Y es que la debilidad defensiva que vive el Málaga es uno de sus principales problemas. Nadie dudaba de la defensa de este equipo. Es más, casi todos sus componentes son fijos y viven muy lejos de las críticas. Munúa, por ejemplo, ha sido el mejor fichaje hasta el momento y nadie ha discutido su figura desde que comenzó la temporada.
Pero las cifras son claras. El Málaga ha encajado 13 goles –no es alarmante–, pero han perforado su portería en las últimas ocho jornadas, más el partido de Copa del Rey, justo cuando comenzó la mala racha de resultados.
Deportivo (1), Racing (2), Espanyol (2), Barcelona (2), Xerez (1), Almería (2), Villarreal (2), Valencia (1) y Zaragoza (1) en Copa del Rey son los rivales que le han marcado sucesivamente al Málaga. Todo ellos han encontrado el camino del gol ante y han dejado a los defensas albicelestes con la misma cara de incredulidad una y otra vez.
Más sangrante fue el caso del Xerez, que no sabía lo que era marcar en Primera División en las cinco primeras jornadas hasta que el Málaga se coló en su fiesta y le regaló el primer tanto. Fue ilegal, con la mano, el gol de Armenteros, pero subió al marcador y acabó con la mala racha xerecista.
Igual sucedió con el Villarreal, que tampoco sabían lo que era ganar hasta que el Málaga se cruzó en su camino.
Lo cierto es que las facilidades defensivas están coartando mucho al equipo para intentar conseguir un resultado positivo.
Munúa, el menos discutido. Ante tal tesitura, el dedo acusador podría apuntar a Gustavo Munúa, el portero titular del Málaga y que al menos una vez cada jornada ha tenido que entrar en su propia portería a recoger el balón del fondo de las mallas. No es el caso porque el uruguayo está respondiendo con creces. Es el fichaje que mejor rendimiento está ofreciendo y sus intervenciones han servido para evitar resultados más abultados. No está discutido por el momento, pero en el último gol, el del Valencia, tuvo mucha culpa al medir mal en su salida. Está claro, el próximo objetivo es no encajar goles.