miguel gámez. Málaga
"Las señales son muy positivas. Es un grupo muy unido y que sabe lo que tiene entre manos. Hay que estar preocupados, pero satisfechos", señaló Juan Ramón Muñiz nada más concluir el partido frente al Valencia.
Al técnico del Málaga no el falta razón. Ante el conjunto ´che´, el bloque albiceleste demostró que está enfermo de cara al gol, pero con visos de salir de la UVI y de pasar a planta en pocos días.
A la calidad existente en la plantilla se le suman aquellas sensaciones de mejoría introducidas el domingo, contra un equipo de Liga de Campeones, que sólo pudo ganar por la mínima, como han hecho todos los rivales que han vencido al Málaga hasta ahora, salvo el Barcelona. Porque este conjunto malaguista ha demostrado que le planta cara a cualquier contrincante.
Es el momento de la reacción, de comenzar a remontar en la clasificación. El técnico malaguista ya ha recuperado, al fin, a Apoño para el once, una vez que está en perfectas condiciones físicas. Con él en la medular, el equipo mejora su rendimiento ofensivo, ya que el malagueño ofrece múltiples variantes, además de saber defender. Con el de La Palmilla en la titularidad, Muñiz ha optado por cambiar el dibujo táctico, si bien rectificó a tiempo, porque se trata de un mediocentro que, acompañado de un pivote defensivo, ambos pueden formar el tándem que buscaba el técnico. La lesión de Juanito –la afición apostaba por él o por Xavi Torres, no los dos juntos– ha hecho más fácil la elección a Muñiz en los próximos compromisos.
Otros dos jugadores se han hecho con la titularidad, casos del central serbio Milan Stepanov y del extremo zurdo –aunque jugó por la derecha ante el Valencia– Albert Luque. Con ellos mejora la calidad de los integrantes del once, aunque el barcelonés no parezca disponible para disputar los 90 minutos.
Muñiz parece haber dado prácticamente con el bloque que puede sacar al Málaga de los últimos puestos, si bien está por confirmar en función de los resultados que se den a partir de ahora.
El ´dichoso´ nueve. Sólo la falta de un delantero centro le está dando demasiados problemas de cabeza, ya que el único ´nueve´ nato es Edinho, que no le convence del todo por el momento. Ello, y el hecho de cometer un error de bulto en cada encuentro.
Las pruebas realizadas con Baha y Obinna han pinchado en hueso. Y el gol es, en la actualidad, la verdadera asignatura pendiente. Pero da la impresión de que una vez que se acople el bloque sobre el que gire el juego malaguista –y todo hace indicar que será similar al de la pasada jornada– el gol llegará por sí solo.
Con la entrada de Apoño y, sobre todo, a raíz del excelente segundo tiempo jugado frente al Valencia, Muñiz podría volver a optar por el clásico 4-2-3-1. De él formarían parte Munúa; Jesús Gámez, Stepanov, Weligton, Mtiliga; Xavi Torres, Apoño; Albert Luque, Baha, Duda; y Obinna. Se trata de un once que ya tenían en mente algunos dirigentes del Málaga CF antes de comenzar el campeonato de Liga pero que, por unas razones –lesiones– o por otras, no se ha visto hasta ahora.
Unidad y trabajo. Precisamente, Obinna señaló ayer dos de las claves para salir de los puestos de abajo. El delantero nigeriano expresó que con "unidad y trabajo" el Málaga comenzará a sumar puntos de tres en tres, con lo que mejorará en la tabla clasificatoria. Incluso el atacante africano desveló que ya vivió una situación parecida en el Scudetto, cuando militaba en el Chievo Verona. Entonces, el modesto conjunto italiano también era colista a estas alturas de la temporada, pero consiguió el objetivo de eludir el descenso a Segunda División.
El hecho de que los dos próximos rivales sean algo más asequibles, casos del Tenerife fuera de casa y el Zaragoza en La Rosaleda, invitan también al optimismo en medio de esta delicada situación deportiva. No es el momento de coger la calculadora, sino de sumar el segundo triunfo y, a partir de ahí, despegar en la tabla, como ha hecho el Villarreal.
Y es que en el vestuario malaguista están convencidos de que son capaces de sacar al equipo de los tres puestos destinados al descenso. Con confianza, sacrificio y unión. En la vuelta al trabajo hubo buenas caras. El Tenerife está llamado a convertirse en la segunda víctima malaguista en esta Liga, en la que hay mucho margen de mejora.