LA OPINIÓN. Málaga
El Palo vivió ayer tarde un choque histórico en San Ignacio, con varios ex malaguistas en sus filas –el entrenador Pepe Sánchez, Jesule o Basti–, recibía al filial del Málaga. A priori sería un derbi difícil para los visitantes, por la buena racha en casa de los paleños, y así lo fue, finalmente con tablas.
El albero no era el mejor lugar para ver fútbol de toque. En los primeros minutos, los paleños se asentaron mejor sobre su propio terreno. Sólo había un dueño aunque no tenía mucha profundidad.
Hubo cierta polémica en que sería última acción de la primera parte y que parecía ser la mejor ocasión del filial hasta el descanso. Óscar se iba hacia la portería, ya en el área, cuando el colegiado decretó la finalización de esa mitad. Las protestas en el bando blanquiazul fueron sonoras.
Tras la reanudación, El Palo se adelantó. Un centro desde la banda derecha llegaba hasta el punto de penalti y Pibe, con una espectacular chilena, enviara el balón al fondo de las mallas de la portería malaguista. Pero los visitantes respondieron pronto, por medio de Andela. Éste se adentró en el área y fue derribado por Jesule. Penalti, que transformó Óscar, y expulsión del zaguero.
Basti después remató a gol una falta, aunque el colegiado decretó fuera de juego. Luego el meta Fran evitó por dos veces la segunda diana local. Y ni con nueve, ya sin Miguel, dejó El Palo de atacar.