emilio fernández. Málaga
Alegría contenida. Se viajó a Tenerife para ganar, pero el empate sumado por los albicelestes supo a gloria después de la situación límite vivida en los 27 minutos iniciales del partido, con el 2-0 en contra. Es el resumen del ambiente que respiraba ayer el equipo en el aeropuerto tinerfeño de Los Rodeos instantes antes de la vuelta a casa, tras el 2-2 en campo tinerfeñista.
La expedición malaguista se vio obligada a pasar casi todo el día de ayer en Santa Cruz debido a la mala combinación de vuelos desde la isla a la península. El equipo tuvo que esperar hasta las 16.35 (hora canaria, una más en Málaga) para tomar el vuelo de regreso hasta la capital costasoleña. Pasadas las siete y media de la tarde el avión aterrizó en el aeropuerto Pablo Ruiz Picasso, justo 24 horas después del final del partido en el Heliodoro.
El presidente, Fernando Sanz, sí pudo viajar por la mañana hacia Madrid y fueron Paco Martín Aguilar (vicepresidente) y José Carlos Pérez (consejero) los que acompañaron a la expedición albiceleste en su regreso desde las islas afortunadas.
Un punto positivo
Directivos, jugadores y cuerpo técnico daban por bueno el punto sumado –por las circunstancias–, aunque son conscientes de que en Santa Cruz se perdió una gran oportunidad de haber ganado a un rival directo tres puntos claves para la clasificación, pensando en el final de la temporada.
"Fue una lástima. Sufrimos mucho, pero el equipo llegó muchas veces y pudimos haber ganado", aseguraba el vicepresidente, Martín Aguilar, minutos antes de subirse al avión.
Todos los jugadores mantenían ese mismo discurso. El de la ocasión desaprovechada, pero el de la satisfacción contenida por, al menos, no haber perdido en el Heliodoro. "El punto hay que darlo por bueno, tal y como fueron las cosas", afirmaba Xavi Torres.
Muñiz aprovechó la mañana para hacer una sesión de entrenamiento. Mañana mismo hay Copa del Rey y no hay mucho margen para preparar el partido ante el Zaragoza (20 horas, La Rosaleda).
Entrenamiento en Santa Cruz. Los jugadores se desplazaron desde su hotel de concentración hasta el complejo ´Mundialito´, lugar en el que se entrena habitualmente el equipo chicharrero –ayer mismo lo hizo, justo antes que el Málaga–, para realizar un entrenamiento en el que los jugadores que intervinieron en el partido del sábado hicieron un trabajo más liviano que sus otros compañeros.
Para el partido de Copa contra los maños es probable que Muñiz haga rotaciones. Seguramente, algunos de los que estaban ayer en Santa Cruz no se vistan mañana, pero la premura de tiempo aprieta y el técnico asturiano no pudo dar la mañana de descanso a los suyos.
Por espacio de cerca de dos horas, a partir de las 11.30, los malaguistas hicieron su trabajo del día. Después, directos al hotel de concentración, para comer y desplazarse hasta el aeropuerto del norte de la isla para emprender el viaje de regreso a la península.
Será el momento de enfrentarse al Real Zaragoza y de tratar de pasar la eliminatoria, que por el momento está bien encarrilada después del empate a uno conseguido en el estadio La Romareda. El objetivo inmediato es acceder a los octavos de final del denominado torneo del KO.
Después de jugar la cita de vuelta de la Copa del Rey, habrá un nuevo parón liguero. Y van tres. El próximo sábado, la Federación Española de fútbol aprovecha la disputa de la repesca del grupo europeo de selecciones para acudir al Mundial de Sudáfrica, para conmemorar el 100 aniversario de la RFEF. La Argentina de Maradona es el rival elegido para un amistoso que se disputará en el estadio Vicente Calderón y que dejará el fin de semana sin Liga de las Estrellas.
Curiosamente será el propio Real Zaragoza el rival que se encontrará el Málaga en la undécima jornada liguera, el fin de semana del 21 y 22 del presente mes de noviembre, todavía sin día y hora de partido confirmados.
El parón vendrá bien, en esta ocasión, para intentar recuperar a la gente tocada. Si no hay contratiempos, es de esperar que tanto Apoño como Juanito y Luque estén a las órdenes de Muñiz para ese partido, al igual que Manolo y, quizás, Hélder.