RAFAEL M. GUERRA. MÁLAGA
Está acostumbrado a competir al más alto nivel, a luchar por títulos y a ganar partidos ejerciendo un rol de liderazgo, asumiendo la responsabilidad. Lo ha mamado desde que se formaba en la prestigiosa Universidad de Carolina del Norte. También en las franquicias de mayor pedigrí de la NBA: Supersonics, Celtics y Lakers. De ellas, Shammond Williams también aprendió que las formas importan. Que hay que salir del vestuario, después del partido, vestido con chaqueta y corbata. Y en su paso por la Liga ACB con el FC Barcelona comprendió que, tras la NBA, la competición española es la que tiene más caché.
Por eso, volver a España, "a uno de los cuatro mejores clubes", como ayer dijo él mismo, le sabe a gloria bendita. Sobre todo porque, a sus 34 años, y estando en el paro tras ser despedido del Valencia, el hecho de regresar al primer nivel es un regalo anticipado de Navidad. "Es un equipo grande de la Euroliga, que todos los años juega al máximo. Para mí es algo muy bueno jugar en Málaga", comentó ayer el neoyorquino de pasaporte georgiano.
Williams conoce bien el territorio que pisa. Ha pasado los dos últimos años en Valencia, de donde, por cierto, no hablan demasiado bien de él. Es un ´bad boy´. Pero de chicos buenos está lleno el vestuario verde, que tan mal comienzo de curso está firmando.
Curiosamente, Pooh Jeter, el hombre al que viene a sustituir, está siendo su cicerone dentro del equipo. "Es mi amigo. Yo soy un forofo del baloncesto y estoy pendiente de todos los movimientos en Europa y en la NBA. Cuando fichó por Málaga le llamé para felicitarle". Ahora llega para cortarle la cabeza, después de que el club haya rectificado sobre la marcha.
El director deportivo, Juanma Rodríguez, explicó detenidamente el contrato que Williams ha firmado con el Unicaja. Es un mes prorrogable a otro por parte del club y, cuando concluya ese segundo mes, el Unicaja puede ampliarlo dos más.
Pasados esos cuatro meses, la entidad se reserva la posibilidad de activar una cláusula para que el acuerdo llegue hasta el final de temporada. Su amigo Jeter continuará en el club hasta finales de mes, concretamente el día 22.
Williams no juega un partido oficial desde el 19 de mayo, cuando el Pamesa fue eliminado por el Barcelona en el ´play off´ de cuartos. Desde entonces, se ha entrenado por su cuenta y con su equipo universitario. Tras catalogar a Aíto García Reneses como "el mejor entrenador de Europa", el base cree que la situación tiene solución.
"Miraba la clasificación por internet y no lo podía entender. Con 1-5 en la ACB y muy bien en la Euroliga. El equipo necesita un poquito de algo para cambiar los resultados", comentó, siempre en un legible castellano, algo poco usual en un jugador americano que o habla inglés... o inglés.
Flanqueado por Juanma Rodríguez y el director general, Berdi Pérez, parece que Williams ya comulga a la perfección con su nuevo jefe. "Hay que ir partido a partido", dijo. Discurso calcado al de Berdi. "Yo pienso que este equipo no ha tenido suerte por las lesiones de grandes jugadores", prosiguió. El base lucirá el número 20 y hoy viajará con el equipo para jugar mañana en Orleans.