RAFAEL M. GUERRA. ENVIADO ESPECIAL ORLEANS (FRANCIA)
La historia tiene tela marinera. Vaya, que te la cuentan hoy en la oficina y no te la crees. Resulta que el Unicaja, el mismo que viste y calza, el que ha tardado un mes en ganar su primer partido en la Liga ACB, el que acumula un desolador balance de 1-5 y que tiene la Copa del Rey a una distancia sideral, puede convertirse esta semana en el mejor club de la Euroliga. ¡Lo que son las cosas!
Al conjunto malagueño le basta con ganar esta tarde en Francia al Entente Orleans y aguardar los tropiezos de Siena en Estambul, de Roma ante el Maccabi y del Barça contra el Villeurbanne –este último, el más complicado– para firmar un pleno de cuatro triunfos en la mejor competición del mundo al margen de la NBA.
Con ese contundente 4-0, ojo, con triunfos de pedigrí ante el poderosísimo Olympiacos y contra el Efes Pilsen, que le supera en presupuesto, más la meritoria victoria en Belgrado, el Unicaja de Aíto podría mirar desde el ático de la clasificación a todo bicho viviente. Incluidos Real Madrid, Maccabi, CSKA o Caja Laboral. Lo dicho, tan increíble como real.
Claro que todas estas cuentas que, como diría García Reneses, tanto nos gustan a la prensa, pasan, indiscutiblemente, por ganar esta tarde-noche en la coqueta pista del Orleans, un debutante en la Euroliga. 5.000 personas llenarán hoy el Arena Zenith para ver al Entente. Al contrario que los malagueños, los galos aún no se han estrenado en la competición.
Ésta es una pista en la que, a comienzos de curso, cuando la familia verde hace las cuentas europeas, pone un ´2´ fijo en su particular quiniela. Se espera ganar sí o sí. De todas, todas. Y mucho más ahora, en la Euroliga, el torneo que sirve de bálsamo y disfrute para los terribles males que azotan a los cajistas en la ACB.
Pero el triunfo no será fácil. Sacar algo positivo fuera de casa en Europa es un botín de compleja conquista. Aíto ya tiene experiencia con el propio Unicaja. El pasado año, sin ir más lejos, se cayó en la pista del Air Avellino italiano. Era otro debutante sin victorias en el torneo hasta que llegó el Unicaja, en la tercera jornada, y mordió el polvo (72-70). Aquel encuentro debe servir como experiencia y estímulo. Debe estar muy presente.
Situarse con un impresionante 4-0 le daría al Unicaja la opción de ser ya, virtualmente, equipo de ´Top 16´. El Alba de Berlín accedió a la siguiente fase la pasada temporada con un registro de 4-6. En un caso excepcional, el Prokom lo hizo con 2-8. Los otros dos conjunto que pasaron de ronda en el cuarto puesto fueron el Cibona y el Partizán, ambos con 5-5.
Y lo mejor es que el calendario le ha hecho un guiño al club, ya que los verdes disputarán sus dos próximos envites en el Carpena, donde este año sigue invicto en Euroliga. Y los rivales no son nada del otro jueves: Lietuvos Rytas y Partizán, éste en el inicio de la segunda vuelta de la Fase Regular. ¿Se imaginan con un 6-0 en la clasificación? Mejor no adelantemos acontecimientos.
Porque lo primero, antes de que a la lechera se le caiga el jarro con el preciado alimento, es ganar hoy. Aíto García Reneses decidió ayer dejar en Málaga Pooh Jeter. El base podría jugar en Euroliga, pero Aíto ya no cuenta con él toda vez que Shammond Williams fue uno más en la expedición. Freeland, a pesar de sus problemas en la mano derecha, también viajó y hoy podrá jugar. Estarán todos menos Printezis.
Enfrente, un Orleans que ansía estrenarse en Euroliga. Hablamos de un equipo con talento ofensivo. No le pierdan la pista a Banks, Covile y Nichols. Sus tres americanos conforman la columna vertebral gala. Con todo lo bueno y malo que eso lleva consigo. El equipo que dirige Philippe Herve fichó hace dos semanas a Marko Milic, ex del Olimpia y Real Madrid, un alero reconvertido ahora, con los años, a ala-pívot.
Los galos están pagando cara su aventura europea. Son los únicos sin triunfos en el Grupo B, y en la Liga francesa no les va tampoco nada bien: undécimos (3-2).
El Unicaja conoce sus armas. Dean vive un momento dulce. Jiménez ha dado un paso al frente. La novedad de Williams beneficiará al equipo. Y el capitán Berni ha comenzado su escalada. El de hoy puede ser un choque especial para él, ya que está a sólo 8 puntos los 1.000 en la Euroliga. Que lo celebre con una victoria.