EFE. CHESTE (VALENCIA)
El piloto español Fernando Alonso desató la locura de los aficionados congregados en el circuito Ricardo Tormo, en Cheste (Valencia), durante la visita del asturiano en el último día de las Finales Mundiales de Ferrari, con cuya escudería de Fórmula Uno correrá el próximo año.
Alonso, que obtuvo el permiso de Renault F1 para estar presente en la cita anual de la marca italiana, llegó poco después de las diez a las instalaciones del circuito de la Comunidad Valenciana y se dirigió a boxes para saludar a los allí presentes.
En sus primeros minutos con la que será su escudería durante las tres próximas temporadas, Alonso se trasladó a la carpa del equipo de Fórmula Uno que Ferrari tiene instalada en el circuito para posteriormente acercarse a la zona de boxes.
También se interesó por algunos de los coches emblemáticos de la casa que habitualmente se encuentran en la sede de la firma italiana de Maranello, y, sobre todo, por antiguos monoplazas de F-1 de la escudería transalpina, en especial, por el que utilizó en 1990 el francés Alain Prost, cuatro veces campeón del mundo de Fórmula Uno.
Al poco de llegar a las instalaciones del trazado valenciano se corrió la voz de su presencia en Cheste, lo que propició carreras de los aficionados por acercarse a ver al doble campeón mundial.
Alonso, que presenció alguna de las carreras de esta reunión, también pudo departir con el brasileño Felipe Massa, con el que compartirá box la próxima temporada, así como con el también español Marc Gené, probador de la marca del ´Cavallino Rampante´.
Igualmente, Alonso estuvo acompañado por el presidente de Ferrari, Luca di Montezemolo, así como de otros miembros de la estructura de firma automovilística italiana que se dieron cita en la fiesta ferrarista de Valencia.
La anécdota de la matinal llegó pasadas las 14.00 horas, cuando salieron a pista dos Ferraris descapotables, uno rojo y otro azul, dispuestos a dar la vuelta al circuito. En el primero de ellos, Alonso y Massa ocupaban el asiento trasero, con el jefe de la escudería, Luca di Montezemolo, al volante.
Tras ellos, en el Ferrari azul, el presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps al volante, con la alcaldesa de la ciudad de Valencia, Rita Barberá, como copiloto, con el cinturón en perfecto estado de revista.
Ésta es la primera ocasión en que las Finales Mundiales de Ferrari se realizan fuera de Italia, del mismo modo que ha sido la primera ocasión en la que Alonso se deja ver públicamente con su nueva escudería. La otra noticia del día fue que Felipe Massa volvió a pilotar, en Cheste, el Ferrari F60 con el que la escudería ha participado en el Mundial de 2009 casi cuatro meses después de sufrir un aparatoso accidente en el Gran Premio de Hungría.