EMILIO FERNÁNDEZ
MÁLAGA
No hay respiro. La Liga ACB llama esta tarde a la puerta del Unicaja con un partido en la pista del Estudiantes (19.00 horas) en el que los verdes deben confirmar su recuperación, subir puestos en la tabla y armarse de ánimo para lo que viene por delante –Lietuvos y Barça, en los próximos siete días–.
El equipo cajista buscará, además, su primera victoria a domicilio de la temporada en Liga, tras volver con el rabo entre las piernas de Manresa, San Sebastián, Sevilla y Santiago de Compostela, sucesivamente.
Si el otro día fue Kelati, con el Valencia, el que puso en aprietos al equipo de Los Guindos, hoy se verá las caras el Unicaja con otro ilustre ´ex´. Germán Gabriel, criado en la fábrica de Los Guindos, juega ahora en el equipo estudiantil. El ´cachorro´ cajista seguro que estará hoy extramotivado después de salir por la puerta de atrás de la entidad cajista el pasado verano (y no es la primera vez).
Lo de Germán fue un culebrón de difícil explicación. Aíto García Reneses no lo quería, pero como faltaban plazas de españoles para cubrir los cupos (tras la no renovación de Carlos Cabezas), el club decidió colocarlo en la lista del derecho de tanteo. Ningún equipo se interesó por sus servicios ni en España ni en Europa. El Unicaja se encontró entonces con un jugador con contrato en vigor y sin sitio en la plantilla. Antes de ´comérselo con papas´, acordaron pagar una cláusula para rescindir su contrato.
Días después, Germán fichó con un contrato temporal con el Estudiantes y en ésas estamos. El júnior de oro, para peor suerte cajista, atraviesa por un momento de juego muy dulce y se presenta hoy como la principal amenaza para que el Unicaja vuelva contento de Madrid. Ver para creer.
La expedición cajista viajó ayer a la capital con la novedad de Larry Lewis. Como estaba cantado, el club comunicó a última hora de la mañana el acuerdo con el jugador norteamericano para que juegue en el Unicaja durante el próximo mes, renovable por otro más, mientras persista la baja por lesión del internacional griego Giorgos Printezis.
Lewis, que ya sabía desde el miércoles que había superado la prueba a la que estaba sometido por el club, era ayer un tipo feliz. "Me siento muy bien aquí. Ya estuve en una etapa anterior en la que la experiencia fue muy buena y además mi hijo es malagueño. Para mí es un buen sitio para estar y para jugar".
En cuanto a su aportación del equipo afirmó: "Estoy aquí para ayudar al equipo si puedo, para aportar mi experiencia, intentar trasladársela al resto de jugadores y dar lo máximo de mí".
Lewis no se siente ´viejo´. El nuevo jugador de Unicaja no se siente mayor, a pesar de haber cumplido ya los 40: "Hay quien comenta que soy mayor para jugar desde que tengo 34, así que no es nada nuevo. Yo me siento bien físicamente y creo que puedo ayudar al equipo".
Si el Unicaja estuviera al nivel esperado no habría color. Y es que el Estudiantes sólo mantiene el nombre de aquel equipo admirable que aspiraba a todo en España y que incluso jugó la ´Final Four´ de Estambul no hace tantos años. Pensar que un temporero como Germán es ahora su jugador más destacado, lo dice todo. Pero para desgracia de la ´marea verde´, los partidos del equipo de Aíto son siempre un melón por calar y está por ver qué Unicaja vemos esta tarde en el Telefónica Arena. Si es el europeo, que nadie lo dude, la clasificación marcará hoy un 3-6. Si es el de Santiago u otras salidas similares, es más factible pensar en un 2-7.
La Copa está casi imposible. Pero la ilusión no desaparecerá hasta que las matemáticas no sean contundentes contra los intereses verdes.