miguel gámez. Málaga
Juan Ramón Muñiz hará una especie de revolución en la línea medular del Málaga con respecto al último encuentro liguero frente al Tenerife, ya que apostará de inicio por el doble pivote formado por Juanito y Apoño, cuando en aquella ocasión fueron el alicantino Xavi Torres y el franco-tunecino Selim Benachour.
El entrenador malaguista parece tener ya claro el once inicial que deberá sacar al equipo de los puestos malditos de la tabla clasificatoria. Y entre ellos estarán los dos malagueños. Con la inclusión del centrocampista de La Palmilla, una vez que está totalmente recuperado de la lesión, la única duda era elegir al compañero que realice la principal labor de contención. A tenor de lo visto esta semana en los entrenamientos, el afortunado será el también malagueño Juanito.
El jugador de Nueva Málaga sólo ha actuado junto al de La Palmilla en una jornada de Liga desde el inicio del encuentro. Fue en el choque disputado ante el Villarreal en El Madrigal. Ambos también formaron un tándem defensivo en los veinte minutos iniciales del segundo periodo contra el Valencia en casa, pero nunca se han estrenado en La Rosaleda desde el pitido inicial.
El motivo principal de que apenas hayan coincidido sobre el terreno de juego se debe, sobre todo, a la lesión de Apoño, que sólo le ha permitido jugar tres jornadas de las diez que se llevan de Liga.
Tercera reaparición. Apoño se estrenó en el presente campeonato frente al Racing de Santander al jugar el segundo tiempo. Sin embargo, el mediapunta recayó de la rotura fibrilar que le había dejado en el dique seco durante toda la pretemporada. Volvió a jugar ante el Villarreal y el Valencia, dos partidos consecutivos, pero una vez más se resintió al sufrir un edema.
Por fortuna, el parón liguero le ha servido para recuperarse de forma absoluta. Su llegada se espera ´como agua de mayo´.
Muñiz confía en que el dúo en el centro del campo constituido por Apoño y Juanito, con Obinna por la derecha y Duda por la izquierda, sirva para buscar el equilibrio deseado, para que la circulación del balón sea más fluida y, en consecuencia, para que se creen más ocasiones claras de gol que redunden en el gol.