LA OPINIÓN. Carboneras (Almería)
El Vélez parece imparable. Ya suma cuatro triunfos consecutivos que le consolidan en las plazas que dan derecho a jugar la fase de ascenso a Segunda B. Ayer tenía un madrugador desplazamiento a Carboneras, donde le esperaba un campo complicado, de césped sintético pero de escasas dimensiones. Pero allí brilló por encima del resto el torreño Javi Fernández, con cuatro goles.
Los locales se gustaron al principio. Con mucho descaro le plantaron cara a los axárquicos y se adelantaron por dos veces en el tanteo. Primero fue Julio el responsable de romper la igualdad tras superar a Iván, después de un pase desde la banda izquierda. Y, tras la igualada establecida por Javi Fernández, que completó una bella jugada en el área almeriense, volvió a marcar el Carboneras, gracias a Ricardo Mora.
Tres minutos había disfrutado de las tablas el cuadro veleño. De nuevo tocaba buscar el arco rival con ímpetu. Pero no tardaría en dar sus frutos el dominio aplastante de los malagueños. En el minuto 33, Burrezo asiste de cabeza a Fernández, que vuelve a empatar. Y dos minutos más tarde sería Palomo el encargado de poner por primera vez al Vélez, después de una veloz galopada.
El goleador de la jornada, con sus cuatro goles, casi dictó sentencia nada más salir de los vestuarios ambos conjuntos. Fue ne la primera acción de peligro de la segunda mitad. Fran disparaba con mucho peligro y el balón repelido por el guardameta del Carboneras cayó en las botas del ex canterano malaguista. Javi Fernández no cabía de gozo, al igual que sus compañeros. Todos bromearon con su enorme olfato goleador en esta mañana dominical.
Hasta una parte del público local hizo el gesto de abandonar el recinto deportivo. La afición, bastante caldeada, increpó a los colegiados. Y llegó a estar detenido el juego unos 20 minutos. El árbitro pidió presencia policial por los ánimos caldeados. Aún así llegaría el cuarto tanto de Fernández, en el minuto 68. Un penalti en las postrimerías sólo serviría para acortar distancias, después de que lo materializase el local Álex. Así concluyó un choque con un único dueño.