RAFAEL M. GUERRA. MÁLAGA
No se hizo la catedral de Málaga en unas semanas precisamente. Es más, cinco siglos después de que comenzara a ser edificada, todavía discutimos en la ciudad si hay que finalizar La ´Manquita´. Y este Unicaja no abandonará los problemas en los que aún anda sumido de hoy para mañana. Qué duda cabe de que las dos victorias en la ACB, ante Valencia y Estudiantes, han sido balsámicas. Un verdadero oasis en pleno peregrinar por el desierto de las derrotas en la Liga.
El juego del equipo, eso sí, todavía no está para organizar fiestas ni diseñar fastos. El Unicaja sigue siendo lo que era hasta hace bien poco. Sólo que con dos botellas de oxígeno en su espalda. Que no es poco. Las victorias aportan confianza. Y de eso ese plantel necesita un camión repleto.
Paso a paso, repiten en el equipo. Pasito a pasito, pues. Por suerte, esta noche toca ración de Euroliga, mucho más productiva y exitosa para el Unicaja que la ACB. El equipo se suelta en la mejor competición continental. Juega menos tenso, sin la presión de verse con el agua al cuello, que sí tiene en la Liga española, y eso le permite rendir a un nivel muy superior. De cualquier forma, no deja de ser un caso paranormal. Al alcance sólo de las mentes más preparadas.
Ahí están sus números en Europa, un camino limpio de excusas, que tanto gustan a algunos últimamente, y sin tachones. Cuatro partidos y cuatro triunfos. Ante Partizán en Belgrado, Olympiacos, Efes Pilsen y Orleans, de nuevo fuera. Y eso, aunque griegos y turcos estén aún de pretemporada por Europa, preparando las garras para el ya decisivo ´Top 16´, no es moco de pavo.
El Unicaja tiene ante sí un reto precioso y muy excitante. Firmar, por primera vez en su dilata historia en la Euroliga, una primera vuelta de Fase Regular perfecta. El Lietuvos Rytas, un equipo peleón, guerrero y agresivo, no es nada del otro jueves. Es verdad que ha disputado este año ya 16 encuentros, con dos únicas derrotas, y lleva un fabuloso balance europeo de 3-1, pero no es menos cierto que en el primer compromiso serio a domicilio, en El Pireo, salió apalizado por el Olympiacos: 97-73.
Firmar el 5-0 en la Euroliga acabaría con muchas discusiones. Y, además, le daría ya al Unicaja una plaza para el ansiado ´Top 16´. Históricamente, cinco victorias en la primera fase con este formato te garantizan pasar de ronda. Los datos están claros: el pasado año, el Alba de Berlín accedió al ´Top 16´ con un balance de 4-6. En un caso excepcional, el Prokom polaco lo hizo con 2-8. Los otros dos equipos que pasaron de ronda en los cuartos lugares de sus respectivos grupos fueron el Cibona y el Partizán, ambos con 5-5. Esas cinco victorias son a las que aspira ahora el Unicaja.
Aíto García Reneses conoce bien el torneo. Nunca ha podido levantarlo y es su espinita clavada. Sabe que el duelo de hoy será muy complicado. Porque el rival no tiene nada que perder en Málaga. Y eso juega en contra de los cajistas. El Unicaja debe demostrar hoy su potencial y dejar patente que los avances de la ACB deben reflejarse desde ya.
Y más teniendo en cuenta de que el siguiente ´europartido´ trae al Carpena al Partizán, mucho más cándido fuera del Pionir. Ese hipotético 6-0 abriría las puertas del liderato final en este Grupo B. Lo que aliviaría el futuro sorteo del ´Top 16´. Pero lo primero es lo primero. El Lietuvos es, esta noche, el gran objetivo. El triunfo está al alcance de la mano. Es cuestión de estirarla, cogerlo y regocijarse.