la opinión. Barcelona/Málaga
El Barcelona, con escaso margen para el descanso, afronta hoy el cruce estrella de los octavos de final de la Copa del Rey ante el Sevilla con la alerta encendida para no abandonar su senda de victorias y con la obsesión de no desperdiciar título alguno.
No ha perdido ningún título el Barcelona desde que Pep Guardiola asumió el banquillo, razón por la que la llegada de la eliminatoria más fuerte de la Copa supone más un acicate que un inconveniente para el conjunto azulgrana.
En los 29 partidos oficiales que ha disputado esta temporada, el Barça sólo ha cedido una derrota, ante el Rubin Kazan en la Liga de Campeones; estadística que subraya el compromiso del equipo con cada competición.
Aunque el Villarreal le puso en apuros en la última jornada de Liga (1-1), el Barça confía en su capacidad para hacer circular la pelota y en su pegada para empezar a tumbar al Sevilla. Con 22 jugadores disponibles (18 del primer equipo y cuatro del filial), Guardiola deberá descartar a seis para formar una convocatoria de 16 futbolistas y cumplir su intención de repartir minutos entre toda la plantilla.
Así, con la presencia asegurada de Pinto en la portería, el resto de la alineación presenta varias incógnitas. Alves ocupará el lateral derecho y Maxwell tendrá su oportunidad en el izquierdo, mientras que Márquez regresará al once titular, probablemente junto a Puyol.
Busquets parece fijo como pivote defensivo, en ausencia de Keita y Touré, ambos concentrados con sus selecciones para disputar la Copa de África; y Xavi, Iniesta y Jonathan dos Santos se disputarán dos lugares en la medular. Ibrahimovic, que no jugará el próximo partido de Liga por sanción, podría ser titular, junto a Messi y Bojan.
El Sevilla, por su parte, pese a las bajas buscará un ´bálsamo´ a sus males en la Liga –ha quedado fuera de los puestos de la Liga de Campeones–. La empresa se considera complicada en los estamentos del club sevillista ya que el equipo está azotado por una plaga de bajas –lesiones, sanciones y convocatoria Copa de África– y, además, está el hecho de que el Barcelona pretende rememorar los éxitos del pasado ejercicio.
Manolo Jiménez reconoció que el partido "es difícil por cuanto el rival es el mejor equipo del mundo" y porque su equipo tiene "el agravante de las bajas".
Málaga-Getafe. En cuanto al Málaga, que jugará el jueves contra el Getafe, Duda y Juanito padecen problemas físicos tras el partido ante el Sporting de Gijón. El equipo regresó ayer de tierras astures y se entrenó en La Rosaleda en una sesión en la que los futbolistas que jugaron frente al Sporting realizaron una sesión liviana y los demás, junto con los que no fueron convocados, trabajaron por espacio de más de una hora.
El equipo empezó a preparar el partido de Copa del Rey ante el Getafe, que se jugará el jueves en La Rosaleda y para el que será baja el delantero nigeriano Obinna, concentrado con su selección para disputar la Copa de África, y posiblemente Juanito y Duda, que tendrán descanso para que se recuperen y puedan jugar el domingo contra el Athletic de Bilbao en Liga. El técnico Juan Ramón Muñiz recuperará ante el Getafe a Jesús Gámez, que no viajó a Gijón por sanción, aunque seguirá ausente el lateral derecho Manolo Gaspar, lesionado.