Rafael m. guerra. Málaga
El júnior Augusto Lima vivió el domingo una jornada muy especial que no olvidará en mucho tiempo. El brasileño disputó dos partidos de baloncesto del máximo nivel en el intervalo de menos de cuatro ahoras. Al mediodía ya estaba haciendo la ronda de calentamiento con el Unicaja, se midió al CB Granada para cubrir la baja de Robert Archibald y, casi sin tiempo para almorzar unos macarrones con tomate, se volvió a vestir de corto para liderar al Clínicas Rincón contra el Cornellá en un partido de la Liga LEB Oro. Un día de locos para el brasileño.
El despertador sonó muy pronto para el joven ala-pívot de 18 años. Sus padres, Marlon y Andrea, han estado más de un mes en Málaga y el domingo, después de pasar Nochebuena y Nochevieja con su hijo único, regresaron a Río de Janeiro. El avión salía a primera hora y Lima se levantó a las seis de la mañana. Ante sí, el ala-pívot tenía un día muy largo.
Después de llevar a sus padres en coche desde la zona del Carpena al Aeropuerto de la ciudad, Augusto regresó a casa y tuvo tiempo para dormir media horita, antes de volver a levantarse para acudir a desayunar con el Unicaja.
Aíto citó a su plantilla a las 9.15 horas en un hotel muy próximo al Palacio de los Deportes para hacer grupo, tomar juntos la primera comida del día y dar las últimas instrucciones antes del choque ante el CB Granada.
Lima, a caballo entre el Unicaja y su filial, el Clínicas Rincón, ya es uno más en el primer equipo. Compartió desayuno con los ´mayores´ y después se trasladó en coche al Carpena. La baja por lesión de Robert Archibald le permitió disputar muchos minutos: 20:23. Sólo tres jugadores verdes estuvieron en pista más que él: Welsch (30:17), Cook (26:22) y Printezis (25:55).
Lima fue de menos a más en el encuentro y, cuando mejoró en defensa, se sintió más cómodo en ataque. El brasileño firmó 6 puntos, con 0/2 en tiros libres y 3/7 en lanzamientos de dos, 4 rebotes, 2 tapones y 5 de valoración. El Unicaja se llevó por delante al Granada (112-87) y, tras escrutar todos los resultados, se colocó séptimo y en puesto de Copa del Rey.
La ´aventura´ sólo acababa de comenzar. El ala-pívot habló con Aíto García Reneses y el técnico cajista le confirmó que iba a hacer doblete y que jugaría horas después en Torre de Benagalbón. Así que, sin perder un minuto, se duchó y se marchó junto a su compatriota Rafael Freire a la casa del base, en el Carpena, para comer rápidamente.
La madre de Rafa había preparado macarrones con tomate. Tras el encuentro, Lima tenía un hambre atroz. Así que pasadas ya las 15.30 horas, el jugador se zampó un plato y descansó apenas media hora. Acto seguido, los dos se marcharon a Benagalbón. Allí también estaba Miki Servera. El mallorquín había debutado con el Unicaja por la mañana y se convirtió en el jugador más joven en hacerlo, con 17 años, 5 meses y 20 días. Apenas actuó un minuto y siete segundos.
El segundo partido del día comenzó a las 18.00 horas. Paco Aurioles no sacó de mano a Lima, lo reservó y cuando lo utilizó, el joven jugador volvió a salirse. Fue clave en la victoria axárquica, que rompía una racha de cinco derrotas consecutivas. Lima colaboró en el triunfo frente al Cornellá (80-73) con 15 puntos (6 de 8 en tiros de dos y 3/4 desde la personal), 5 rebotes y 16 de valoración en 18:33 minutos.
Lo suyo es una machada en toda regla, digno del Supermán que reclamaba Aíto el día que Clay Tucker fulminó al Unicaja.