josé criado. Málaga
Saltar al césped del Bernabéu aunque sólo sea unos minutos es siempre sinónimo de popularidad. Todo el planeta futbolístico centra su atención en la mejor Liga del mundo, pero siempre brilla con luz propia el encuentro que disputa uno de los mejores equipos del planeta. Es difícil cuantificar los millones de espectadores que ayer vieron en directo en todo el mundo al equipo albiceleste.
Hora y media de protagonismo que los jugadores del Málaga quisieron robar ayer a los Cristiano, Kaká, Benzema o Casillas, acostumbrados a que todas las miradas se dirijan a ellos.
Para muchos fue un partido más que engordó las estadísticas entre Madrid y Málaga. Para otros, los primerizos en estas lides, fue una noche inolvidable en la que convivieron con las grandes estrellas del fútbol actual. Y es que el Real Madrid, hecho a golpe de talonario, es como una selección de los mejores futbolistas del mundo. Ayer, sin embargo, fue la gran puesta en escena del ´Floren Team 2009/10´. Todos sus fichajes del pasado verano jugaron por primera vez desde el inicio juntos. Era un examen difícil de superar y en el que la chequera jugaba un papel decisivo.
Pero ninguno de ellos quedó deslumbrado por el brillo de los locales. Ni el perfume que desprenden ni la gomina en sus cabelleras ni tampoco los flashes que casi siempre apuntaban a ellos, a los cracks blancos. Nada desvió la atención malaguista.
Los veteranos en estas lides ya saben de qué iba la historia. Munúa, Jesús Gámez, Weligton, Fernando y Duda tiraron de galones. La experiencia es el mejor analgésico para acudir al Bernabéu.
Los ´novatos´ como Mtiliga, Iván, Toribio, Benachour –jugó su primer partido en el Bernabéu en Navidad en el partido amistoso ´Champions por África´–, Javi López o Caicedo superaron su estreno de la mejor manera posible.
Y es que los canteranos Iván, Toribio y Javi López han pasado en apenas semanas de batirse en duelo por los campos de Tercera de Andalucía con césped sintético y algunos de albero a jugarse los cuartos en uno de los mejores estadios del mundo con un tapete verde como recinto para la imaginación. Fue un marco idílico para un sueño hecho realidad. Hubo intercambio de camisetas y alguno tiene desde anoche un tesoro en casa del que presumir.