josé criado. Málaga
Los días pasan y el mercado invernal está a punto de echar el cierre, el lunes a las 00.00 horas. No llegó Abreu, tampoco Miku, Eliseu, Adrián Colunga y Quincy. Todos ellos se han colado por el desagüe justo cuando el Málaga estaba a punto de pescarlos.
Sin embargo, el conjunto malaguista ha aprovechado estos dos meses para mirar en otro estanque. Ha encontrado juventud, un bendito tesoro, para paliar sus desaires en el mercado. El filial ha sido el pozo que más ha abastecido al Málaga de jugadores estos meses y todo hace indicar que será, hasta el final de temporada, la única fuente en la que poder beber.
Porque las negociaciones en el mercado invernal no cristalizan. El Málaga está atado de pies y manos y no consigue atar a ningún jugador. Hoy, 29 de enero, el único jugador dado de alta en la Liga de Fútbol Profesional como nuevo fichaje en 2010 ha sido Felipe Caicedo. El delantero ecuatoriano es la única novedad hasta final de temporada. El club tratará de fichar además un interior diestro.
Por eso la afición y el malaguismo miran a la cantera y Muñiz ha apuntado sin miedo hacia ella. No le ha temblado la mano al concederles la responsabilidad, pero ahora pide fichajes y el club le devuelve el ´boomerang´ con los resultados de las jóvenes figuras malaguistas.
Comenzó la temporada la plantilla con dos canteranos como Edu Ramos y Manu Torres. Pero el paso de los meses ha demostrado que el filial está en magníficas condiciones. Salió Iván González para ganarse el puesto de central, inamovible desde entonces. Pero también Javi López, Toribio, Pedrito, Juanfri, Óscar, Portillo y el jovencísimo Juanmi, de apenas 16 años.
La pregunta es clara. ¿Es la solución la cantera para paliar los desplantes del mercado invernal o es demasiada responsabilidad para jóvenes que aún están formándose? Por lo pronto, Muñiz no tiene otro remedio que echar mano de su cantera. Van diez canteranos en la elite, pero puede ser alguno más.