emilio fernández. Málaga
Tiene razón Aíto, es mejor no jugar la Copa. Es más, el Unicaja no debería seguir jugando tampoco ni el ´Top 16´ ni clasificarse para el ´play off´ por el título de la Liga ACB. Si ayer demostró que no está capacitado para luchar de igual a igual con un equipo de medio pelo como este Prokom polaco, lo mejor es cerrar el chiringuito, luchar en los próximos meses por evitar el descenso a la LEB y aquí paz y después gloria. Es una pena, pero hay que asumir la realidad. El Unicaja se ha convertido en la ´Banda del Mirlitón´, un equipo sin actitud, sin recursos y sin tesón.
Lo de anoche fue una vergüenza. Una exhibición de incapacidad aterradora. Una tragedia deportiva ante uno de los peores equipos que ha pasado por Málaga en toda la historia de la Euroliga. El Unicaja le hizo ¡¡50 puntos!! a la peor defensa de Europa. Los gritos de la afición pidiendo la dimisión de no se sabe muy bien quién resumen el sentir de una grada a la que ayer ya le colmó el vaso de su paciencia. El presidente Molina aguantó el chaparrón con entereza tras el bocinazo final. Otros huyeron como cobardes para quitarse de en medio y no dejarse ver. Para cobrar a final de mes están los primeros de la fila, pero para dar la cara...
El caso es que a las primeras de cambio el ´Top 16´ también amenaza ruina. Como la Copa y como la Liga. El Unicaja escenificó ayer en el Carpena el último fiasco de una temporada que ya se puede calificar como trágica. El Prokom polaco, un equipo sin ningún pedigrí continental, con jugadores normalitos, que tendrían serios problemas para estar entre los ocho o diez mejores de la ACB y que entró por los pelos en esta segunda fase continental, sacó los colores anoche a un Unicaja descorazonador, perdido, lamentable y PATÉTICO.
Los verdes tenían ayer todo a favor. Parecía imposible perder contra un rival que bastante tiene con haber pasado la primera ronda continental. Los polacos ganaron la semana pasada al Zalgiris porque el tuerto es el rey en el país de los ciegos. Nada más. Por eso me cuesta hoy encontrar una explicación creíble a una debacle semejante.
Situación límite. El 0-2 que hoy muestra la clasificación europea no es definitivo, pero sí parece la crónica de una muerte continental anunciada. Quedan cuatro jornadas de esta miniliguilla y hay que ganarlo todo –o casi– para recuperar el terreno perdido. ¿Está capacitado este Unicaja para hacerlo? Visto lo visto yo creo que no. Fue un partido indigno de todo un ´Top 16´. El 44-53 que presidía el marcador a falta de poco más de 4 minutos para el final lo dice todo. Mucho peor que dos equipos de barrio jugando al minibásket, mucho peor que un partido de solteros contra casados después de una buena paella en un domingo de agosto. Mucho peor que cualquier otro partido del Unicaja en su pasado reciente. En Ciudad Jardín o en el Carpena. Mucho peor que...
Sin espíritu, sin acierto, sin actitud, sin paciencia, sin nada que oponer a un rival del montón, el Unicaja deambuló en 40 minutos que pasarán a la tétrica historia de este club. El Unicaja ni defendió ni atacó. Hasta Dixon se contagió de la incapacidad de sus compañeros. Los 33 puntos a favor al descanso (7 de ellos en el último medio minuto) y los 17 que llegaron después del descanso en 20 minutos más lo dicen todo.
A pesar de la debacle, el Unicaja estuvo en partido hasta bien entrado el tercer cuarto. El 33-37 del intermedio, por ejemplo, lo hubiera firmado cualquiera un par de minutos antes de llegar al descanso (24-37). Así de triste. El -4, a esas horas, todavía invitaba a soñar con la remontada. Pero el tercer cuarto fue incluso peor que los dos anteriores. Lo del Unicaja fue un quiero y no puedo. Remó y remó, pero con 39-41 desperdició tres ataques seguidos para darle la vuelta a la tortilla y ahí murió en su propia incapacidad.
El Prokom había dado todas las facilidades posibles, los árbitros habían colaborado como podían, pero los jugadores verdes fueron incapaces de aprovechar tanta ayuda y el último cuarto se convirtió en un suplicio con la grada vuelta para el palco pidiendo cabezas. La pregunta hoy es clara. Y ahora, ¿qué? ¿Dimitirá alguien? ¿Rodarán cabezas?