isabel López / Efe. Málaga / Madrid
Con permiso del francés Julien Guerrier, de 24 años, nadie le pega más fuerte al ´driver´ en el circuito europeo que el gaditano Álvaro Quirós, segundo el domingo pasado en el Abierto de Qatar y preparado para el asalto al último torneo de la gira del desierto, el Clásico de Dubai.
Aunque lo que busca en estos momentos la capital de los Emiratos Árabes es una moratoria de la deuda de su holding ´Dubai World´ en los mercados financieros, los ´bombazos´ de Quirós son uno de los reclamos del Clásico de golf, aunque el favorito y defensor del título es el norirlandés Rory McIlroy.
Quirós, que ya le arreaba duro al ´driver´, este año ha incrementado su distancia entre 8 y 10 metros. La estadística oficial le ubica segundo en la lista de "pegadores", con 285,62 metros de media, a 28 centímetros del citado golfista francés. Pero su pegada puntual es mayor.
El circuito establece algunos hoyos en cada torneo para hacer sus mediciones, aunque Quirós supera frecuentemente los 300 metros con el palo más largo de la bolsa. El golfista de Guadiaro ascendió el lunes al puesto trigésimo segundo del mundo, tras acariciar el trofeo qatarí.
Ocho españoles. Pero Quirós no estará solo en Dubai. El valenciano José Manuel Lara, los madrileños Ignacio Garrido y Gonzalo Fernández-Castaño, el canario Rafa Cabrera-Bello, el barcelonés Pablo Larrazábal y los malagueños Pablo Martín Benavides y Miguel Ángel Jiménez completan la nómina española en el Emirates GC, donde no estará Sergio García como ya adelantó la semana pasada este periódico.
Algunos expertos pronosticaban la reaparición de Tiger Woods en este torneo que ganó hace dos años, pero en Dubai no hay ni rastro de él.
La figura del número uno del mundo aparece sólo en los carteles de entrada a los campos en construcción que diseña en la zona su empresa ´Tiger Woods Dubai´, partícipe del grupo ´Dubai Properties´ y éste del holding en situación crítica ´Dubai World´.
La jornada de hoy. ¿Recuerdan la dura jornada del pasado jueves en Qatar? El viento del desierto complicó la vida a los jugadores y fueron muy pocos los que consiguieron ganar al campo ese día. Pues si hacemos caso a las previsiones meteorológicas, algo parecido puede vivirse hoy en el Emirates Golf Club de Dubai. Se esperan rachas de hasta 40 kilómetros por hora, algo así como una pequeña tormenta de arena.
Lo cierto es que el parte anuncia viento durante toda la semana, aunque viernes y sábado, en teoría, amainaría considerablemente, para volver con más fuerza el domingo. Habrá que ver en todo caso hasta donde se cumplen los pronósticos.
A simple vista, la preparación del recorrido es además bastante exigente. Los greenes están rápidos y el rough presenta un aspecto más que respetable, con un último corte de nueve centímetros.