la opinión. Antequera
A pesar de llevar dos meses detenida, la maquinaria del Ciudad Real sigue impoluta. Tres días con la plantilla casi al completo fueron más que suficientes para plantarse en Antequera y doblegar al conjunto malagueño.
En el equipo manchego no valen las escusas. Ni el cansancio del Europeo ni las lesiones de hombres importantes valen para justificar un error. El líder es cada vez más líder y dejó buena cuenta de ello en la Ciudad del Torcal.
El Ciudad Real salió como ocurre siempre que viaja a Antequera. Comienzo arrollador y, si es posible, a vivir de la renta. Nada de sobresaltos. Antequera no es buen lugar para encarar el tramo final con empate y mucho menos en ligera desventaja.
Los de Ortega tampoco se amilanaron. Tutearon al primer clasificado durante los primeros treinta minutos, le empataron en el ecuador del primer período (7-7) tras ir cuatro abajo. Los malagueños se tomaron la libertad de comandar el partido durante algunos minutos (10-9) para llegar al descanso con el resultado que casi todos preveían (13-15).
El comienzo de la segunda mitad fue distinto. El técnico manchego desplegó un juego más directo y la diferencia se fue de nuevo a los cuatro goles. Ortega esta vez no vio las cosas muy claras y solicitó tiempo muerto. La herida abierta no tenía muy buena pinta.
A pesar de todo, el equipo seguía entregado, luchando por cada balón, jugando sin complejo. Y así se llegó al final del partido, peleando, trabajando y demostrando que a pesar de los muchos contratiempos la plantilla dará la cara.
Los profesionales regresan hoy al trabajo en horario vespertino, celebrarán una sesión mañana por la mañana y a primera hora del miércoles, en avión, viajarán a Barcelona para medirse al Granollers (20.45 horas).