rafael m. guerra. Málaga
El calendario se ha aliado con el Unicaja en su objetivo por disputar los cuartos de final de la Euroliga. El equipo se ha planteado cerrar ya el triste capítulo del pasado miércoles contra el Asecco Prokom. Aquello ya no tiene remedio. Se perdió, se hizo el ridículo y hay que levantar la cabeza y seguir ´pa lante´. No queda otra.
El vestuario cajista es consciente de que el calendario le brinda una segunda oportunidad. Un doble enfrentamiento con el Zalgiris Kaunas, el rival menos fuerte y competitivo del grupo. Primero en Málaga, mañana a las 20.45 horas. Y un segundo partido dentro de dos semanas, en Lituania.
Unicaja y Zalgiris son los colistas del grupo. Ni un solo triunfo en sus casilleros y dos derrotas ya dificultan el acceso malagueño al ´Top 8´. La meta es ir partido a partido y sacar adelante esta doble cita. Porque ponerse con un balance de 2-2 cambiaría radicalmente la perspectiva y las sensaciones en esta tenebrosa Euroliga.
Mientras el Unicaja se embarca en una guerra particular con el Zalgiris, los dos líderes de grupo protagonizarán otra batalla. CSKA y Asecco Prokom se miden mañana en Moscú. La lógica hace pensar que los rusos saldrán de esa cita con 3-0 y los polacos, con 2-1. El emparejamiento se repetirá después en Gdynia. Y el Unicaja debe cruzar los dedos y desear que vuelva a imponerse el equipo moscovita.
De esa forma, el equipo de Aíto conseguiría que el CSKA llegara a Málaga en la quinta jornada como líder indiscutible de grupo, invicto, con un récord de 4-0. Es más, incluso si los rusos cayeran en el Martín Carpena por siete o menos puntos serían ya matemáticamente campeones del Grupo G.
Ese hecho, evidentemente, relajaría un poco al CSKA, y podría ´ayudar´ a que los malagueños obtuvieran su tercera victoria. En esa misma quinta jornada, la penúltima del ´Top 16´, el Prokom polaco, gran rival del Unicaja en la lucha por la segunda posición, viajará a Kaunas para vérselas con el Zalgiris. Habría que desear un triunfo báltico. Así, el Asecco se quedaría con sólo dos o tres triunfos, dependiendo de lo que hubiera ocurrido con su doble cita en Moscú.
Jornada de infarto. En la última jornada, el Asecco recibirá al Unicaja. Será una final. Con todas las de la ley. Con todas las palabras. El Unicaja espera acudir a su cita en Polonia con un balance de 3-2. Y los locales, dependiendo de su periplo ante CSKA y Zalgiris, estarán con 3-2 ó 4-1. Y, si somos muy bien pensados, incluso con 2-3.
Pongámonos en lo normal. El Asecco sumaría 3-2, como el Unicaja. A los malagueños, depués de todo lo que ha llovido, después de haber perdido por 20 puntos ante un rival de lo más normalito, indigno del ´Top 16´ de la mejor competición del baloncesto europeo, les bastaría con ganar por un solo punto en Gdynia, en un choque no apto para cardíacos.
Luego está la ´opción b´. La que ogligaría al Unicaja a un increíble triunfo. Si los polacos llegaran al vital choque con 4-1, el plantel verde debería vencer allí por 21 puntos de renta. Suena extraño, pero cosas más raras se han visto ya este año. Y el Unicaja ha participado en más de una, por cierto. Lo bueno de esta especie de cuento de La Lechera es que el Unicaja sigue dependiendo de sí mismo y que el calendario le ha brindado una oportunidad de oro para borrar su espantoso ridículo del miércoles.