josé criado. Málaga
Si en el mundo del fútbol gobernasen las estadísticas, el partido del domingo entre el Málaga y el Espanyol sería un ´1´ fijo en la quiniela. No habría duda alguna. Y no porque el Málaga lleve una racha impresionante de partidos sin perder –sólo una derrota en las últimas 13 jornadas– y que su progresión sea aritméticamente perfecta hacia la salvación, sino porque visita este domingo La Rosaleda el tercer peor equipo como visitante de toda la Liga. O lo que es lo mismo, un conjunto que sólo ha cosechado cinco puntos lejos de su estadio y apenas ha marcado tres goles.
Tras ese mediocre bagaje se esconde el Espanyol, un equipo que coquetea con los puestos bajos de la clasificación pero que ha hecho de su nuevo y flamante estadio, Cornellá-El Prat, su mejor aval esta temporada.
Y es que los de Pochettino cambian radicalmente cuando abandonan la cuna del catalán. Salen a jugar por los campos del fútbol patrio y se estrellan una y otra vez. Sólo el Deportivo, su último verdugo en Liga, ha sucumbido a la sorpresa que produce una victoria del Espanyol lejos de su feudo. Fue en la tercera jornada de Liga cuando los ´periquitos´ asaltaron Riazor y vencieron 2-3 en las mismas barbas de Lendoiro.
Ésa ha sido su única victoria lejos de casa, pero también fueron sus tres únicos goles lejos de su estadio. Los autores de los tres tantos fueron Callejón, Forlín y Verdú. Desde entonces, cuentan sus partidos sin conseguir perforar la portería rival.
Es, sin duda, el equipo menos goleador a domicilio de Primera División y su balance total es de tres goles a favor y 15 en contra. Comparado con el Málaga, que ha mejorado sus números a domicilio en las últimas jornadas, el Espanyol sale muy perjudicado. Los malaguistas han cosechado 11 puntos, han marcado 15 goles y han encajado otros tantos. En una hipotética clasificación de puntos cosechados fuera de casa, el Málaga sería noveno, lo que habla de su peligrosidad cuando abandona La Rosaleda para defender sus colores.
¡Pero ojo! El Espanyol no es ni mucho menos una ´perita en dulce´ ya que ha conseguido puntuar en tres de los campos más complicados de España. Ganó en Riazor (2-3), pero empató sin goles en el Sánchez Pizjuán y en El Madrigal. Incluso estuvo a punto de poner patas arriba el Camp Nou tras perder sólo por 1-0.
Eso sí, los números del Espanyol como visitante levantan el optimismo en Málaga, pero en el club escapan de las confianzas y no quieren rebajar la tensión. Ni siquiera con la visita del rival más débil a Martiricos.