la opinión. Marbella
A un equipo como el Marbella, que acumula semanas y más semanas en zona de descenso, sumar un punto en casa es bastante negativo. Lo es ante todo si dominas, gozas de media hora con un jugador más y perdonas ante el portero rival. Pero esta vez cabe subrayar el empate como bueno por estar enfrente el líder.
Al Melilla no le salió ni mucho menos el mejor encuentro que imaginaba. El todoporedoso conjunto que encabeza la tabla fue neutralizado a base de casa y esfuerzo por los pupilos de Alfredo Santaelena. Con orden máximo como premisa, el Marbella frenó las acometidas de los azulinos e, incluso, pudo lograr un resultado mejor de haber aprovechado la superioridad que llegó a tener.
Si el ´libreto´ hacía presagiar un duelo plácido para el Melilla, los 90 minutos fueron justo lo contrario, con idas y venidas sobre un terreno bastante pesado. El césped se tornó en barrizal, impracticable en la medular y excesivamente veloz por las bandas.
Ni frente a diez. Así, con este decorado menos favorable para el conjunto más en forma, los dos equipos, sobre todo el Marbella, optaron por tratar de evitar el centro del campo y colgar balones al área de forma reiterada. Los guardametas, durante la mayor parte de este encuentro, fueron por lo tanto espectadores de lujo.
Ni siquiera a partir del minuto 60, cuando vio la segunda amarilla el visitante Oller, se pudo ver a un Marbella más incisivo. Este próximo fin de semana sí que deberá serlo frente a un rival directo como el Betis B.