Iñaki Dufour / efe. Madrid
El Atlético de Madrid desaprovechó una inmejorable ocasión para encarrilar su eliminatoria de octavos de final de la Liga Europa contra el Sporting de Lisboa, en un duelo irregular de los rojiblancos, que desperdiciaron una hora de superioridad numérica con un juego tan previsible como ineficaz.
No pasaron del 0-0, un resultado inquietante, a la espera del encuentro de vuelta de la próxima semana en Lisboa, y malo para el conjunto madrileño, sobre todo porque jugó con uno más desde el minuto 30, cuando el lateral Leandro Grimi se marchó a la ducha con dos amarillas por entradas a José Antonio Reyes.
El extremo sigue a un gran nivel. Se va cómo y cuándo quiere de cualquier rival... hasta que le paran en falta. Ayer, también sufrió la mayoría de las patadas del Sporting de Lisboa, dos de ellas de Grimi, justamente expulsado por doble amonestación a la media hora de un choque equilibrado hasta ese momento.
El ´10´ rojiblanco monopolizó las contadas ocasiones del equipo madrileño en la primera parte. No era un buen partido de los locales. Suficiente para contener a un Sporting por debajo de lo esperado. No cambió el resultado en una hora de superioridad numérica del Atlético.