RAFAEL M. GUERRA
Pues a estos muchachos les queda un poquito de orgullo y de honor. Apostar por lo contrario no hubiera sido una temeridad, tal y como se está desarrollando esta penosa temporada. Pero ayer, en la otra punta de Europa, en un encuentro en el que nada había en juego salvo la honra, el Unicaja apeló a su carácter, ése que creíamos enterrado a 50 metros bajo tierra, en la futura estación de metro que se construye junto al Carpena.
Es más, al equipo le dio incluso para ´jugar´ con la desventaja de 20 puntos que el Asecco Prokom se llevó de Málaga. Hubiera sido demasiado, una burla al destino, una broma macabra, un desdén a la afición, haber ganado ayer por esa cifra. Por eso el triunfo de anoche en Polonia se quedó en los 19. Siempre en la frontera del quiero y no puedo, en el límite que el Unicaja se ha establecido para sí mismo este curso.
No se empeñen en sacar lecturas prodigiosas del encuentro. Porque, tras el Trofeo Pollinica, éste ha sido el único partido de la temporada en el que no ha habido nada en juego. Una lástima que el equipo, con su entrenador al frente, tratara por todos sus medios de trasladar la fecha una semana antes. Porque ante el CSKA aún había vida. Aunque el Unicaja tirara a la basura sus opciones con una salida a pista deplorable e hipotecara su futuro europeo.
En realidad, las opciones en el ´Top 16´ cayeron cuando el Asecco visitó el Carpena. Aquella paliza descomunal dejó muy tocado al equipo de García Reneses. Tanto, que se viajó a Kaunas casi para hacer turismo y faltó recibir al CSKA hace nueve días vestido con trajes de flamenco y regalándoles toritos y abanicos de colores.
Por eso, lo de ayer, simplemente, era un entrenamiento con público. Sin presión ni obligaciones, el Unicaja logró soltarse. Entró con buen pie en el partido y fue capaz de reaccionar tras encajar un parcial de 11-0 (de ganar 35-39 pasó a perder 46-39). Ese bofetón le vino de perlas. Y es que a este Unicaja le va la marcha. No cabe otra explicación posible. A partir de ahí se creció. Defensa y rapidez en las transiciones ofensivas fueron sus armas. Y con un 0-12 (46-51, min.25), con cuatro triples de Dowdell, Printezis, Berni y Cook, se subió al carro.
A partir de ahí, visita de placer a la bella Gdyina, con ventajas cada vez superiores, con un gran Cook, un Berni enrachado y un sólido Jiménez. De 57-66 se pasó a ganar 59-71 y de ahí, a 60-76. El Unicaja llegó a marcar esa diferencia maldita, imperdonable y que hubiera levantado mil hachas de guerra hoy en Málaga.
Sí, fue ganando por 20 de diferencia (60-80). E incluso por 22 (60-82). A más de uno se le caía la cara de vergüenza. Por lo que pudo ser y no fue. Por el pasotismo de este equipo, que tiró a la basura, literalmente, el sueño europeo, tan plácido, tan tranquilo, con CSKA, Asecco y Zalgiris como compañeros. Afortunadamente, Burrell, con un triple sobre la bocina, puso el 63-82 final. Menos mal.
Le queda, pues, honor a esta familia de jugadores, mal avenida en este trago amargo, según cuentan. El problema es que este equipo tan frío como un témpano de hielo corre el riesgo de derretirse si vienen mal dadas en casa y escuchan cuatro críticas, dos silbidos y una pancarta que no dice ´Ánimo, chicos´. Es lo que tiene el deporte profesional. A veces no todo es de color de rosas. Eso sí, el club, religiosamente, sigue pagando las nóminas.
El choque desveló ciertas incoherencias de ésas que la corta mente de uno no alcanza a comprender. Habíamos quedado en la previa, por boca del propio Aíto, que esto le iba a venir muy bien a los que tienen menos ritmo de partidos. Guille Rubio: 0 minutos. Saúl Blanco: 8:53. A este ritmo, el asturiano estará totalmente integrado y recuperado para el ´play off´ de la próxima temporada 2010/11. Gomis sí que tuvo un cuartito de hora. Y en ese tiempo, el francés demostró que no está para competir al máximo nivel.
Acierto y ´pintura´. Hubo un tremendo acierto exterior, con más del 50 por ciento de los triples convertidos, y los pívots fabricaron 26 puntos (Freeland 17 y Archibald 9). Eso sí, Freeland se anuló con Varda, demostrando una vez más que Dios no le ha regalado vocación defensiva. Todo lo contrario que a su compatriota británico.
La Euroliga, ahora sí, ha acabado ya oficialmente para el Unicaja. Tercero en el ´Top 16´, lo de ayer no viene sino a demostrar que al Unicaja le ha faltado poner de su parte para disputar a partir de ahora los cuartos de final. No creo que exista un camino tan fácil en el futuro. Veremos, a partir de ahora, a los buenos por la tele. Como en la Copa del Rey.