Miguel Luengo. parís/efe
El español Rafael Nadal sentenció su pase a su quinta final de Roland Garros con una cómoda victoria ante el austriaco Jurgen Melzer y ahora luchará por el quinto título en París ante su verdugo el pasado año, el sueco Robin Soderling, toda una revancha, porque el premio es además recuperar el número uno.
Con el sol en todo lo alto y 27 grados de temperatura, el juego de Nadal subió lo suficiente para degollar a Melzer, el jugador que se coló de forma sorpresiva en las semifinales, por un contundente 6-2, 6-3 y 7-6, y alcanzar la final sin ceder un set por tercera vez en su carrera (2007 y 2008).
Su rival será Soderling, finalista el pasado año, que tras vencer al checo Tomas Berdych, por 6-3, 3-6, 5-7, 6-3 y 6-3 en tres horas y 27 minutos, señaló en referencia a Nadal: «Sé que puedo ganarle, lo he demostrado ya».
«Con el sol mucho mejor», dijo Nadal en la pista, «son mejores estas condiciones que con la lluvia, pero jugar en esta pista es impresionante», añadió el español, que de ganar mañana recuperaría el puesto de número uno del mundo que mantuvo durante 46 semanas y que perdió el 22 de junio del año pasado.
De lograr el trono de nuevo, Nadal emularía a Jimmy Connors, Bjorn Borg, John McEnroe, Ivan Lendl, Mats Wilander, Stefan Edberg, Jim Courier, Pete Sampras, Andre Agassi, Marcelo Ríos, Gustavo Kuerten, Lleyton Hewitt y Roger Federer, que también cedieron su corona y la recuperaron luego. Nadal se hizo con su 21 victoria en París en dos horas y nueve minutos, ridiculizando a Melzer al principio, dejándole sin fuerzas, controlando el juego desde el fondo y aprovechándose de la testarudez de su zurdo rival, que se empeñó durante gran parte del encuentro en retar la derecha del de Manacor.
Sólo al final del partido, cuando Nadal sirvió con 5-3 para cerrarlo y cedió su saque con una doble falta, el duelo cobró tensión. Melzer se adelantó 6-5 y el de Manacor forzó el desempate, donde estuvo abajo 0-2. Necesitó tres puntos de partido para cerrarlo, con un bola del austriaco a la red.
A pesar del final del partido, Nadal jamás estuvo en peligro ante un jugador al que había derrotado antes dos veces sin ceder un set, en los Juegos Olímpicos de Pekín y el año pasado en el Masters 1.000 de Madrid. Melzer lo intentó todo, subir a la red incluso con el segundo servicio, dejadas, pero su rocoso juego de fondo, que sirvió para ganar el partido de su vida contra el serbio Novak Djokovic en cuartos, de cuatro horas y 15 minutos, no le sirvió de nada ante Nadal. El tenista español aspira a ser el segundo jugador que gana cinco veces Roland Garros. Lo tiene en su mano. Sólo Soderling le separa.
Hoy, la final de chicas
Samantha Stosur y Francesca Schiavone disputarán esta tarde la final femenina de Roland Garros. Stosur parte como favorita.