efe. Misano Adriático (Italia)
El japonés Shoya Tomizawa (Suter), quien ayer falleció como consecuencia de las graves lesiones sufridas durante un accidente en el duodécimo giro del Gran Premio de San Marino de Moto2, en el circuito de Misano Adriático, había tenido la honrosa satisfacción de convertirse en el primer vencedor de la nueva categoría creada en el campeonato del mundo de motociclismo.
Tomizawa, natural de la Chiba y con apenas 19 años, consiguió su primera mejor clasificación de entrenamientos en el Gran Premio de Qatar de 2010 que se disputó en el circuito de Losail, en donde a pesar de no ser uno de los favoritos al título acabó ganando la carrera por delante de rivales mucho más experimentados.
La jovialidad y simpatía de Shoya Tomizawa, que disputó su primer gran premio como piloto invitado en la categoría de los 125 c.c. de Japón en 2006, le hizo ganarse los favores de todos cuantos forman la estructura del campeonato del mundo de motociclismo, al que llegó como una de las grandes promesas de este deporte en Japón.
´Tomi´, como era conocido por casi todos, comenzó a montar en moto con apenas tres años y a los 15 debutó en el campeonato japonés de los 125 c.c., en cuya competición acabó segundo en 2006, el mismo año en que fue invitado a disputar la carrera japonesa de Motegi y puntuable para el campeonato del mundo.
Un año después afrontó un reto aún mayor al disputar las categorías de 125 y 250 c.c. en Japón, si bien en la siguiente temporada decidió centrarse en la del cuarto de litro y logró adjudicarse el subcampeonato japonés, además de volver a ser invitado al Gran Premio de Japón de 250 c.c., que disputó con una Honda y que concluyó en decimocuarto lugar.
Esa actuación no pasó inadvertida para varios equipos, por lo que Shoya Tomizawa decidió aceptar la oferta que le hicieron desde la escudería CIP Moto.