RAFAEL M. GUERRA
El Europeo de Balonmano de Serbia concluyó y el BM Antequera vuelve a la cruda realidad. La última decisión del club, hecha pública esta semana, ha sido la de prescindir de la empresa de seguridad que vigila las entradas al Fernando Argüelles cada sábado de partido y custodia el interior prestando ayuda a las fuerzas de seguridad del Estado. La alarmante situación económica de la entidad le ha llevado a la creación de una serie de medidas extraordinarias que llevarán al equipo a morir dignamente en la Liga Asobal, tras seis temporadas en la categoría.
Así, la parcela deportiva ha pasado a un segundo plano. Las bajas se celebran en la sede de la entidad como fichajes de primer nivel hace sólo un par de temporadas, cuando el equipo disputaba la Copa del Rey y se codeaba con los «grandes» de la mejor Liga del mundo. El internacional macedonio Lazo Majnov y el serbio Bozidar Markicevic ya han firmado su baja, llevándose consigo el preceptivo reconocimiento de deuda del BM Antequera. Dos meses a cada uno, que ya son tres para los balcánicos Obrad Radulovic y Zarko Pejovic, que siguen en sus países aguardando alguna oferta.
El BM Antequera espera, más pronto que tarde, que ambos renuncien a sus contratos. Ya se les irá pagando estos tres meses de retraso. O no... De la plantilla de la pasada temporada aún quedan importantes deudas pendientes. La más sangrante, con el exentrenador, Antonio Carlos Ortega, al que se le adeuda aún 40.000 euros. Y ya comienza a hablarse en la ciudad de El Torcal de bajar de categoría, liquidar el club y salir a competir el próximo curso, en otra categoría y con otra denominación. Y las deudas generadas, que en la asamblea de hace un mes ascendían a 538.000 euros, al limbo de la burocracia.
El panorama deportivo es desolador. El entrenador, Antonio Ortiz, tiene para entrenar a sólo nueve jugadores de campo. Realizar sesiones competitivas con semejante material humano es una práctica inviable. Los dos porteros, Diego Moyano y Rade Mijatovic, completan los once jugadores disponibles. La cantidad es insuficiente, ya que la normativa obliga a inscribir en el acta de cada partido a un mínimo de 12 hombres, a pena de recibir sanción económica. Los júniors Mario Ruiz y Marcelo trabajan habitualmente con la primera plantilla. Ambos provienen del Segunda Nacional –compite a escala andaluza–, al igual que el tercer cancerbero verde, Luis Olmedo.
Penúltimo y en descenso. El BM Antequera afronta la segunda vuelta liguera desde el penúltimo puesto de la Liga Asobal, con siete puntos, uno más que el Alser Puerto Sagunto, colista. Los dos últimos descienden de categoría, aunque la lista puede ser larga, porque los impagos están a la orden del día en la Liga. En los 15 partidos disputados hasta el momento, el plantel ha ganado tres choques, ha empatado uno y ha perdido once. El Huesca, con ocho puntos, es el rival directo de los antequeranos. Aunque el verdadero contrincante es el propio BM Antequera.
Muchos jugadores esperan cobrar alguno de los meses que se les adeuda para poner tierra de por medio. La Junta de Andalucía ha echado una mano y su subvención llegará este año a los 80.000 euros. La Diputación también ha metido el hombro, aportando 25.000 euros que se canjearán por entradas. Quizá el mismo presidente, Juan Carlos Jiménez, sea el que valide el ticket en los accesos del pabellón. Así de cruda está la realidad verde.