Surf

En Málaga también hay olas

La pasión por el surf en Málaga no para de crecer. Los surfistas recorren nuestra costa para poder deslizarse sobre el mar

27.12.2017 | 10:01

Cada vez son más los fanáticos de esta actividad que nació en la polinesia y que se ha extendido por el mundo. Para ellos el surf es algo más que un deporte; es una cultura y una forma de entender la vida

Los más de 150 miembros del grupo de whatsapp ´Chily Surf School´ esperan noticias sobre cuándo y dónde habrá olas en Málaga. Con la llegada del invierno las buenas previsiones meteorológicas aumentan para los surfistas. Ya sean experimentados o principiantes están pendientes del mar. Se desplazarán allí donde las olas se encuentren para practicar surf, un deporte que engancha y que es algo más que una actividad física; es una cultura y un estilo de vida.

Iván Martínez de Ubago, surfista malagueño con más de 33 años de experiencia y ahora monitor, ha hecho de su pasión su modo de vida. Hace tres años fundó una de las primeras escuelas de surf en Málaga, Chily Surf School, vinculada a la tienda especializada que regenta desde hace años y situada en Huelin.

Cada viernes y sábado hay cursos para niños y adultos, de iniciación, intermedios o avanzados, en diferentes puntos de Málaga; y el lugar se elige en función de las olas. Las clases incluyen el material necesario. «Lo ideal es poder impartir las clases cuando haya olas, pero si no se dan los condiciones realizamos entrenamientos vinculados al surf como potenciación, remada, equilibrio...», explica Iván, que en temporada alta, junto a otros dos monitores, imparten clases a unos 50 alumnos mensuales y en otoño-invierno a unos 30.

Aunque tener una buena forma física ayuda, cualquiera puede iniciarse en el surf.

Iván, que tiene una amplia experiencia en el mundo del surf tras haber viajado por todo el planeta en busca de olas (California, Maldivas, Indonesia, México, Irlanda...) fue campeón de España y se le considera una de las referencias en la segunda generación de surfistas malagueños. Comenzó su escuela con apenas tres alumnos y después de tres años ha cuadruplicado el número de surfistas que se han puesto en sus manos. «Además de tener un gran número de alumnos, que es importante, en Chily estamos orgullosos de la fidelización. Con nosotros hay gente que llevan ya más de dos años», asegura.

En las clases de iniciación, parte de la sesión, unos 15 minutos, se realiza sobre la arena. Primero se llevan a cabo ejercicios de estiramiento y se dejan claras las principales nociones de seguridad. En esta primera parte de la clase también se explican las maniobras básicas del surf como el take off, que consiste en ponerse de pie sobre la tabla una vez que se ha remado la ola.

Dice Iván que durante el período de iniciación también se aprende a reconocer las corrientes y cómo salir de ellas. Así mismo, los alumnos deben saber identificar dónde hay bancos de arena o rocas. Otro punto importante es saber de dónde viene el viento y cómo salir del agua de forma segura. También es primordial para la integridad del surfista saber cómo caer y tener en cuenta que es el deportista el que controla la tabla y no al revés.

Preparados

1. Material

Tabla y neopreno. Existen hasta nueve tipos diferentes de tablas. Dependiendo del tamaño y el diseño, serán adecuadas para diferentes clases de olas. La de uso más común se denomina shortboard. Sobre la tabla se aplica cera o parafina para conseguir mayor adherencia. Cuando se practica surf es aconsejable llevar un traje de neopreno en invierno o una licra en tiempo de calor, para protegerse del frío, el sol y los roces, según el caso.

2. Todo por el surf

A las 6 de la mañana.  Pendientes de las olas, los surfistas se desplazan por toda la costa buscando siempre las condiciones más óptimas. Las zonas de la costa donde hay olas se llenan de surfers. En Málaga, pese a que su costa no se caracteriza por una gran regularidad de olas, existe gran tradición. Aquellos que han hecho del surf su modo de vida no les importará levantarse antes de las 6 de la mañana para estar a las 7 en el agua.

3. Cursos

Surf, paddle o skate. Las olas mandan. Siempre que haya se harán los cursos de surf. De otro modo, se aprovecha para realizar clases de otros deportes de deslizamiento sobre el mar como el stand up paddle. El paddle se puede practicar sin olas grandes y sirve como entrenamiento de surf. Se recomienda para los que quieran iniciarse y no tengan tan buena forma física.

Coger la ola

Reconocer el momento preciso

Después de recibir las nociones básicas del surf sobre la arena, llega el momento de meterse en el agua. Explica Iván que el grupo se coloca en el «pico»   (lugar exacto donde rompe la ola) y se indica en qué instante se ha de coger la ola. «El proceso de aprendizaje es cansado, pero en muy poco tiempo se puede sentir la sensación de surfear una ola», asegura Iván, que considera que lo peor del surf es evolucionar sobre la tabla.

Para llegar hasta la zona de olas, el surfista debe colocarse tumbado sobre la tabla y remar. Es lo más cansado de la práctica del surf. «Si no estás en forma y no tienes fuertes las piernas y la zona abdominal, cargas mucho las cervicales. También se cansan mucho los brazos», argumenta. Para coger la ola hay que reconocer y sentir cuando ésta te lleva.Una vez te levantas hay que controlar los pesos y distribuirlos en las dos piernas. También hay que conocer las posturas básicas para acelerar o frenar. Si se necesita velocidad, el cuerpo se coloca hacia delante.

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