R. M. G. MÁLAGA
Carlos Cabezas tiene previsto tomar hoy un avión desde Moscú para aterrizar en Málaga, una vez pactada ya la rescisión de contrato del base con el Khimki ruso, por el que cobrará la mitad de la ficha que tenía firmada en el club ruso para la próxima temporada. Y una vez en la Costa del Sol, el internacional aclarará, de una vez por todas, su futuro para la próxima temporada. Hay un interés del Caja Laboral, que tiene previsto reunirse con Cabezas y sus agentes en los próximos días. El problema es que ahora el Baskonia va a dedicar una fuerte partida económica para contratar a Marcus Haislip, ex del Unicaja, ahora sin equipo, que podría recalar en Vitoria tras la salida, hecha oficial ayer, de Lior Eliyahu al Maccabi.
Lo cierto es que La Opinión informó la pasada semana que, dadas las ventajosas condiciones económicas en las que podría fichar Cabezas, el Unicaja se estaba planteando un acercamiento. Dicho y hecho. El presidente del club, Paco Molina, confirmó ayer este extremo: «Estudiaríamos la opción de Carlos Cabezas, aunque la plantilla esté cerrada. Parece que está en el mercado una vez ha rescindido con el Khimki. Nos pondremos en contacto con su agente para estudiar su situación. Vamos a ver la oferta que le hace el Caja Laboral y el consejo está dispuesto a estudiar si igualarla. Supongo que él sí querrá venir a Málaga, las puertas nunca las ha tenido cerradas», aseguró el presidente cajista en la Cadena Ser.
«Su situación nos viene a un poco a destiempo. Si hubiese sido a principios de la pretemporada hubiera sido distinto, ahora es más complicado cuadrarlo», explicó ayer el presidente, una afirmación curiosa, puesto que el club ya sabía que Cabezas iba a marcharse del Khimki desde el mes de julio. «Pero, insisto, es algo que tenemos que estudiar en el consejo y con los técnicos», finalizó Molina.