Afición

Con el Unicaja, en lo bueno y en lo malo

Tres abonados, uno que renueva, otro que se reengancha tras 17 años y otra que saca por primera vez el carnet, cuentan sus vivencias y sus porqués

11.10.2013 | 05:00
Paula Palma sujeta su abono y los de David Castro y Marcos Vázquez.
Paula Palma sujeta su abono y los de David Castro y Marcos Vázquez.

El club, que supera ya los 6.500 asientos ocupados, espera un arreón final

Tres vidas distintas que el domingo convergerán, por primera vez, en el Martín Carpena. Se llaman Paula, David y Marcos. Pero podrían ser Luisa, Pedro y María. O Antonio, Jesús y Fátima. Los tres tienen en común su pasión por el baloncesto y por el Unicaja, del que son abonados. Paula tendrá un asiento en el Palacio por primera vez, David es un incondicional desde 2005 y Marcos vuelve a tener su carnet, tras 17 años. Tres historias de malagueños que sueñan en verde y que analizan el nuevo proyecto 2013/14 que arranca este domingo.

La historia más curiosa es quizá la de Marcos Vázquez Franquelo, profesor en el Colegio Unamuno, de 39 años de edad. Abonado de Mayoral y de Caja de Ronda, fue fiel seguidor del Unicaja en Ciudad Jardín hasta que en 1996 se marchó a Madrid para estudiar. «Cuando volví pasaron unos años y al ir a abonarme no había sitio en el Carpena».

David Castro Vega, informático, de 30 años, es abonado desde 2005. «Comencé con el título de Copa, aunque he ido a ver al Unicaja desde mucho antes». Posee tres carnets, sólo de Liga ACB –como Marcos–, y al igual que sus compañeros tiene «mucha ilusión» puesta en la temporada que se avecina.

Paula Palma Navas, dependienta de 24 años, confiesa que su novio es el «culpable» de que se haya unido a la «marea verde». «Dani era abonado, se quitó hace unos años y se abonó al Málaga CF, pero ha vuelto este año. Yo había ido con él antes al Carpena y ahora hemos sacado el Abono Único. Lo he comprado porque dan muchas facilidades de pago y fraccionándolo en nueve meses me sale a unos 30 euros el mes».

Los tres señalan que ha sido todo un acierto. «Yo pago 23 euros en ocho cuotas, ha sido decisivo, porque si le digo a mi mujer que tengo que pagar los 184 euros de golpe, me quedo en mi casa, y además sin intereses», dice Marcos, que se muestra autocrítico con la propia afición cajista: «Se ha dicho de nosotros que somos la mejor afición de Europa y hemos llenado el Carpena un montón de veces consecutivas, aquí no ganaba nadie... pero cuando las cosas han ido mal hemos dejado solo al club. Eso no es de buena afición».

David habla sobre los últimos años. «Al ganar la Liga y con el cambio de entrenador, yo creo que hemos caído en la relajación, y el trienio de la Euroliga y la Licencia A nos ha impedido que el equipo no se impusiera unas obligaciones. También hemos tenido mala suerte, porque hubo buenos entrenadores y buenos equipos».

Paula comenta que sus motivaciones para ir al Carpena son «divertirse y ganar». Y David confiesa: «Espero sufrir mucho menos este año. Llegó un momento en el que te ibas a casa enfadado todos los partidos». Y Marcos apunta: «Yo fui el año pasado a tres o cuatro partidos y todos los perdimos».

Los tres coinciden en alabar la propuesta por Joan Plaza y creen que se ha formado una plantilla muy buena, que dará alegrías. «Plaza saca buen rendimiento a sus equipos, seguro que lo hace con Calloway o Urtasun, a los que conoce. Este año vamos a disfrutar en el Carpena y vamos a estar seguro entre los cinco mejores», prosigue David. Mientras, Marcos señala: «Hay jugadores con ganas, como Suárez y Hettsheimeir, otros jóvenes y aunque hay muchos nuevos hay ya asociaciones de otros años. Granger y Suárez coincidieron en el Estudiantes. Suárez y Hettsheimeir, en el Madrid. Caner-Medley también estuvo en el Estudiantes.... hay grupitos». Cuando la conversación es puramente deportiva, Paula guarda silencio. «Yo no entiendo demasiado», se ríe. «Plaza es nuevo y la cosa va a mejorar seguro», acierta a decir.

Muestran interés por los horarios de los partidos en casa. Tanto a Paula como a David les gusta la matinal del domingo. «Te deja la tarde libre», opinan ambos. Marcos, sin embargo, se decanta por la tarde. «Mis niñas se levantan temprano y así puedo hacer cosas por las mañanas y comer con ellas. Después, tiempo para el baloncesto y ni piensas que ya llega el lunes».

Sólo Paula tiene el Abono Único, con precio rebajado al ser menor de 31 años. Ellos lo tratan de explicar. «Es falta de hábito», dice David. Marcos tiene trabajo: «Tengo que estar en el internado y los viernes salgo a la medianoche. Y tampoco puedo descargar mis labores en casa y dejar a mi mujer con las niñas a esa hora. Y es una pena, porque el nivel de los equipos es impresionante, mucho mejor que el de la Liga ACB». Para el curso que arranca en sólo dos días los tres esperan «que el equipo lo dé todo» y esperan con mucha ilusión la llegada de la Copa del Rey. «Los abonados tendremos prioridad para comprar las entradas y un título, a sólo tres partidos, sería algo maravilloso».

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