Apuntes

Y en apenas 48 horas... Zaragoza

19.12.2015 | 01:14

Ese es el corto plazo de tiempo en el que el Unicaja tiene que jugar dos partidos de muy diferente trascendencia, pero de igual intensidad y desgaste. Dos encuentros muy distintos, uno en la Euroliga, el de anoche, en el que prácticamente todo era una fiesta. El resultado siempre es importante, pero cuando optas a un puesto en el que en un principio no entraba en tus planes, todo lo que se consiga es un plus en la motivación, en la respuesta de la grada y en la confianza.

Llegar a la última posta de esta primera fase de la competición continental y asomarte a este partido con solo dos derrotas y con la opción de terminar primeros si vences, da una muestra de la andadura del conjunto malagueño en esta competición, en la que ha dado un excelente nivel, siendo la mejor respuesta al desaire con que ha sido tratado por los dirigentes de la misma.

Las gradas presentaron anoche un aspecto magnífico, señal de la envergadura del rival que nos visitaba, el todopoderoso CSKA de Moscú. Pero sobre todo porque el equipo costasoleño se lo ha ganado en la pista, y era justo reconocérselo.

Por el aire sobrevolaba la conveniencia de quedar primeros o segundos, para quedar encuadrados en un grupo u otro, pero la verdad es que el Unicaja no especuló, disputó un choque de tú a tú frente al conjunto moscovita y tan sólo en el último cuarto los rusos pudieron decantar la balanza a su favor.

Un resultado y una derrota que no menoscaba en absoluto el buen hacer de este grupo, y que a pesar de ella le ha permitido quedar en un brillante segundo lugar en la tabla.

El otro, en apenas cuarenta y ocho horas, un duelo igual de intenso, pero con un mayor grado de tensión, debido al poco margen de error que tiene el equipo malagueño de cara a sus aspiraciones de estar presente en la próxima Copa del Rey de A Coruña 2016.

Dos choques de alto nivel y dificultad, pero con una tensión muy diferentes. No es igual afrontar partidos sin apenas nada que perder y con mucho que ganar, que hacerlo con esa necesidad, no acuciante, pero sí en cierta medida apremiante. Un encuentro el del próximo domingo en Zaragoza en la que el Unicaja deberá sacar lo mejor de sí mismo y jugar como lo ha hecho este equipo en los momentos en los que más lo necesitaba.

Aunque eso será, aunque parezca poco, dentro de casi un día y medio, disfrutemos mientras tanto de este segundo puesto en el grupo europeo, una gran fase en la máxima competición continental, en la que los pupilos de Joan Plaza han mostrado una estupenda imagen y han dado un gran nivel. De momento y a pesar de la espalda que no han dado algunos, seguimos en la Euroliga, y afrontamos este nuevo Top 16, y van unos cuántos, en un grupo que genera optimismo entre los aficionados malagueños, siempre con la cautela que hay que tener por la dificultad de competir con siete de los 16 mejores equipos de Europa.

Disfrutemos y aprovechemos todo lo que podamos estos partidos y empujemos para que nuestro equipo se siga sintiendo en el Carpena como lo que es, su casa. Ese fortín en el que siempre es un suplicio para el rival y una cancha en la que cuesta sudor y lágrimas sacar algo positivo a los rivales. Y después del descanso, todos concentrados para el importante partido en Zaragoza.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Buscador de deportes

Enlaces recomendados: Premios Cine