Crónica
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El día que defendamos...

El Unicaja se estrena en Liga venciendo en Fuenlabrada, tras una exhibición ofensiva desde el perímetro - La nula actividad defensiva de los de Plaza en los primeros 20 minutos le «costó» al equipo 51 puntos y muchas dudas Debutó el senegalés N´Diaye

10.10.2016 | 12:15
El día que defendamos...
Lucha por el rebote en una acción del encuentro del domingo.

Es solo una primera impresión tras un puñado de partidos de pretemporada y tres ya oficiales de la Liga Endesa. Pero tiene pinta de que el giro de tuerca que Joan Plaza y el Unicaja han planificado este pasado verano para el equipo, plagado de jugadores con talento ofensivo, pero con muchas más limitaciones en defensa, nos va a abocar a continuos altos y bajos durante la temporada. O sea, a lo que hemos vivido este mismo fin de semana. Un viernes en el que no entró ni una y dieron ganas de mandarlos a todos a la mismísima porra; y menos de 48 horas después, un domingo de «flipe» general por la lluvia de triples y la eficacia ofensiva de un perímetro con un talento anotador que para sí lo quisieran el 70-80% de los equipos que jugarán desde esta semana la Euroliga.

Y es que el Unicaja se estrenó ¡¡por fin!! ayer en la Liga Endesa con una lluvia de triples «insoportable» para un muy digno Montakit Fuenlabrada, que tuvo que sacar la bandera blanca en el último cuarto ante el bombardeo de los chicos de Los Guindos desde el 6.75. Fue, parafraseando a Jesulín, y en dos palabras, «im-presionate».

Vaya por delante que soy muy fan de este estilo de baloncesto. Siempre lo he dicho. Prefiero un partido que acabe 102-100 a uno que termine 57-55. Me gusta ver a mi equipo jugar vertical y no al «trote cochinero». Lo que pasa es que una cosa es jugar a meter más que el rival y otra no tener la más mínima actitud defensiva y permitir al rival anotar fácil casi en cada ataque. Y ayer, en la primera parte, hubo más de uno en el Unicaja que ni quiso correr hacia atrás ni además lo disimuló.

Analizando los dos partidos del «finde» tengo una cosa muy clara: cada vez que el Unicaja haga un 15% de acierto desde la línea de 3 va a perder. Sea el que sea el rival. De igual manera, cada vez que el Unicaja haga un 68% va a ganar. También sea el que sea el rival. Como estoy casi, casi, casi seguro de que en lo que resta de temporada el Unicaja no va a repetir ni el 15% del viernes ni el 68% del domingo, la solución es muy fácil: buscar el equilibrio para que con un porcentaje «normal» se gane el mayor número de partidos posible. Así de fácil, Joan... y de difícil.

El equipo ayer, acierto al margen, hizo otra cosa muy bien: llevar el partido a un ritmo frenético. El «Fuenla» tiene un 5 inicial muy «apañao» (ayer les faltaba Popovic, que hubiera sido un problema añadido), pero del banquillo naranja solo hay dos o tres jugadores que realmente puedan ayudar. Plaza sabía que había que llevar al rival al límite, cansarlo desde el minuto 1 y esperar su agotamiento para tirar de fondo de banquillo y «matarlo». Dicho y hecho. El equipo aguantó el intercambio de golpes inicial, se fue al descanso ya dos puntos arriba y a partir de ahí solo hizo que crecer en el marcador. El partido se decidió por ese arsenal humano tan desequilibrado que tenían J. Cuspinera y J. Plaza sentando en sus respectivos banquillos.

Mención especial, por cierto, para Carlos Suarez. Otra vez. El inicio de temporada del de Aranjuez es para que venga el CSKA y se lo lleve para Moscú. Todo lo que hizo sobre la pista, lo hizo bien. Aviso: acaba contrato y es cupo, esa rara especie que abunda tan poco en el baloncesto ACB y que muchas veces cuesta tanto cubrir en una plantilla. Ahí lo dejo...

En un día para disfrutar no quiero dejar de decir que todo no es de color de rosa. Sin ser malintencionado digo que Oliver Lafayette es, por ahora, una gran decepción. El base es (todavía) una apuesta seria para tratar de hacer olvidar a Stefan Markovic, pero es que está muy lejos de su mejor nivel. No brilla en ataque ni luce en defensa. Debe mejorar porque el equipo lo necesita y su entrenador lo tenía el número 1 de la lista en el mercado estival. Critico su puesta en escena, pero que conste que confío en que reaccionará.

El otro nombre propio en negativo es Kyle Fogg. Plaza confía muy poco en él y el propio Fogg confía también muy poco en sí mismo. O al menos da esa impresión. Porque que el máximo anotador de la Bundesliga juegue 5 minutos y tire ¡¡una vez!! a canasta es inexplicable. Debería lanzar casi en cada ataque porque es lo que mejor hace y porque se le ha fichado con ese rol (esto último lo supongo). También creo que mejorará. Más que nada porque ahora mismo es la última rotación del juego exterior.

Por cierto, debutó N´Diaye. Es muy grande y muy físico. No dio tiempo a ver mucho más de él. Continuará...

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