La libreta del duque de Chantada

Pleiss: Demasiado inteligente para el baloncesto

27.10.2017 | 17:32

Bergish Gladbach es una pequeña localidad alemana de Renania del Norte – Westfalia. Hasta que en 1977 no alcanzó los 100.000 habitantes, con la anexión de Bensberg, no recibió el título de ciudad. Situada a 10 kilómetros de Colonia y dedicada a la fabricación de papel, vidrio y altas tecnologías, durante muchos años fue conocida por ser la ciudad donde nació la supermodelo Heidi Klun. Ahora muchos la conocen por ser la cuna del defensa de la selección alemana Mats Hummel y de nuestro protagonista Tibor Pleiss.

De pequeño, Tibor quería ser bombero o futbolista, quizás porque la altura de sus padres, 1,88 y 1,78 metros, no parecía indicar que el pequeño Pleiss se convertiría años más tarde en el decimotercer jugador más alto de la historia de la NBA con sus 2,21 metros. Jugaba al fútbol de defensa y lo dejó pronto, aburrido por el poco contacto que tenía con el balón. A los 11 años comenzó a jugar al baloncesto y le gustó, pero 4 años después estuvo a punto de dejarlo cansado de ser suplente en su equipo. Su situación cambió y comenzó a progresar en su carrera baloncestística.

Después de debutar en la élite con el Colonia, en 2009 llegó a Bamberg, al Brose Basket que entonces entrenaba el norteamericano Chris Fleming. El actual seleccionador alemán después de verlo en acción unos días le dijo: «Tibor, eres demasiado inteligente para el baloncesto. A veces me gustaría que fueras menos inteligente». Pleiss recuerda aquellas palabras como motivadoras y como un consejo para que dejara de lado su personalidad perfeccionista, que dejara de comerse demasiado la cabeza y que en ocasiones era mejor pensar menos y dejar que las cosas fluyan en la cancha.

Pleiss creció idolatrando a Dirk Nowitzki. En su habitación en la casa de sus padres todavía hay un balón firmado por el astro alemán. Cuando tenía 12 años, en la celebración de la supercopa en Braunschweig, su padre se abrió paso entre una marea de niños para que Dirk le firmara un balón al que todavía hoy le dedica una sonrisa cuando va a visitar a sus padres.

De carácter muy reservado y amante de la fotografía, Pleiss recuerda el día que fichó por el Barcelona porque después de firmar y de camino al centro médico se cruzó con Neymar y le dijo «hola». «Fue impresionante», recuerda.

Amante del Hip Hop, del Rap, del House, el gigante tímido alemán ha conseguido hacerse un hueco importante en Valencia en muy poco tiempo. Al lado de Dubljevic lidera un juego interior muy potente que completan Will Thomas, Aaron Doornekamp, y al que en breve se unirá Latavious Williams, que completa el poderoso juego interior del conjunto «taronja». Hace dos días destrozaron al Baskonia y propiciaron la dimisión de Pablo Prigioni, hoy lo intentarán con el Unicaja. Es la hora de los que «saben un poquito de esto». Suerte?

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