Euroliga
Panathinaikos8271Unicaja

 

Mejoría insuficiente del Unicaja

El equipo malagueño le compite de tú a tú al poderoso Panathinaikos en el OAKA durante 32 minutos, pero un par de decisiones arbitrales desquician al equipo, que deja de competir y tira un 57-58 para caer por 82-71 - Los de Plaza ya son colistas de la Euroliga

02.12.2017 | 14:06
Mejoría insuficiente del Unicaja
Musli, Alberto y Milosavljevic tratan de capturar un rebote ante el PAO.

Parecía la noche perfecta para asaltar el OAKA, lograr una victoria de muchos quilates, insuflarte de moral, olvidar las penas y encontrar motivos para la esperanza, para seguir soñando con esta Euroliga tan apasionante, pero tan puñetera. Y lo tuvo el Unicaja muy cerca. Firmó un partido soberbio durante 32 minutos. Mantuvo a ralla al Panathinaikos, a un señor equipo. Logró minimizar los daños del PAO, a pesar de la exhibición de Calathes (gran movimiento de Plaza situando sobre él a Milosavljevic) y los brincos de James Gist. Llegó con fuerzas y con vida. Estaba vivito y coleando. De cuarto a cuarto, pasando por el descanso (32-35) y llegando al último parcial con igualdad: 54-54.

Fue un equipo ejemplar durante 32 minutos. Con un gran trabajo defensivo y mejorando sus registro en ataque (algo sencillo) de la mano de Milosavljevic y Suárez. Los dos estuvieron impresionantes y, a ratos, se incorporaron Nedovic y Augustine.

El Unicaja se vino arriba, con un tres más uno de Suárez: 57-58. El Unicaja, es más, tuvo la oportunidad de poner tierra de por medio, pero equivocó tres ataques consecutivos. Un saque de banda ilegal de Milosavljevic, un mal pase de Alberto a la carrera de Musli y otro pase mal metido dentro. Tres ataques para marcar distancias, antes de que Gabriel y Suárez se engancharan y se ganaran una técnica. Y ojo porque aquí estuvo el principio del fin del Unicaja en el OAKA.

Suárez frenó un contragolpe de Calathes y el trío arbitral le señaló falta personal, sin más. En cualquier otro partido, eso era antideportiva. El «capi» paró la contra con pocas o ninguna opción de disputar la bola. Pero sólo se ganó una falta «rasa». Gabriel vino a buscarle las cosquillas y el de Aranjuez le dijo que ni Gabriel ni 2o como él. Doble técnica.

El tema es que, acto seguido, con 60-58 en contra y a 7:09 del final, el pique entre ambos llevó a Gabriel a robarle una bola a Suárez. Que era el mejor del Unicaja. De largo. Era el alma del equipo. Él quería ganar sí o sí. Por mucho OAKA, por mucho Panathinaikos y por mucha historia que hubiera en contra del equipo malagueño. El ala-pívot del PAO anduvo rápido de manos y amenazó con la galopada. El «Chimpa» le puso una mano por delante. Sólo eso. Suficiente para algunos árbitros con la nueva normativa.



Pero no para éstos según el criterio mostrado. Su falta anterior a Calathes sí que era merecedora de antideportiva. Si no pitaron aquella, ésta tampoco. Pero el OAKA aprieta, los del trébol son «grandes» y el Unicaja, al fin y al cabo, ha llegado a esta Euroliga por la gatera de la Eurocup. Así que fue antideportiva. Eso al menos es lo que pitaron. Y, sumado a la técnica, Suárez tenía que abandonar la pista. El capitán enloqueció y el Unicaja demostró ahí que le queda mucha tela que cortar. No tuvo ni paciencia ni saber estar. Los árbitros le habían empujado cuesta abajo y el propio equipo alimentó la carrera a golpe de error, de equivocación. Pesaron ya las piernas y la idea de verse con seis derrotas consecutivas en el curso hizo el resto.

Pappas aprovechó la oportunidad para masacrar a los malagueños. El partido ya estaba perdido. Lo intentaron McCallum (siempre aparece sólo en el último cuarto) y Nedovic, que sin hacer nada del otro mundo se fue a los 16 puntos. Pero el Unicaja, que llegó a ponerse 74-69 tras una canasta de Augustine, al final recibió el duro, amplio e inmerecido castigo del 82-71. Palmó el Unicaja, que es lo normal en Atenas. Una victoria en 12 visitas lleva en su historia. Y ya es colista de la Euroliga. Pero a mí me gustó el equipo. Estuvo compacto, sólido, hizo muchas cosas bien y supo competir a un PAO con muchísimos recursos. ¿Pudo hacerlo mejor? Desde luego... Sin King Kong ni Shermadini, el Unicaja se mantuvo firme. Mejoraron las sensaciones. Pero con seis derrotas consecutivas, aquí ya lo único que importa es ganar. Porque si no...

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