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El Top 8 continental no es un imposible

El Unicaja gana al AX Milán en un partido agónico, suma su tercera victoria seguida en Europa y se acerca a la zona de play off

23.12.2017 | 09:06
El Top 8 continental no es un imposible
McCallum hace una de sus habituales penetraciones.

Oficial: El Unicaja quiere jugar el Top 8 de la Euroliga. Al menos, está dispuesto a luchar hasta el final por un billete en esos play off de cuartos. La victoria de anoche ante el AX Milán, la tercera seguida en solo una semana, coloca a los de Joan Plaza a rebufo de los mejores y en el camino ideal hacia un objetivo tan ambicioso como ilusionante en su temporada de regreso a lo más alto de la elite continental.

El esprint final de los verdes este 2017 en Europa ha sido fantástico. El Unicaja ha sumado en sus tres últimos partidos las mismas victorias que en las 11 jornadas anteriores. Han sido 8 días de oro. Ha pasado de ser el último de la fila a estar décimo en la clasificación, a solo dos victorias del octavo, el Maccabi israelí. Por cierto, próximo rival de los verdes, el jueves de la semana que viene, en La Mano de Elías de Tel Aviv, rebautizado ahora como Menora Mivtachim Arena. ¡Vaya partidazo! que se nos viene encima, en plenas fiestas navideñas.

El equipo no dejó pasar anoche la oportunidad de sumar ante uno de esos pocos rivales de la Euroliga a los que los cajistas pueden mirar de tú a tú. El Milán es un equipazo, tiene una plantilla y un entrenador de primerísimo nivel, nadie lo niega, pero es un equipo terrenal, de los que se les puede meter mano. Los verdes lo sabían y se conjuraron para que lo de ayer no tuviera nada que ver con lo de los días del Brose o el Zalgiris. Y así fue.

El equipo ha llegado a estas alturas de diciembre con mucha mejor cara que hace tres o cuatro semanas. Ahora gana partidos y los que pierde, como el de Tenerife del otro día, los compite hasta el último momento. Todavía hay margen de mejora en el juego, muchísimo, pero al menos las sensaciones son más positivas e invitan a un mayor optimismo. Sobre todo en Europa, porque lo de la ACB y el billete copero? eso ya es otro cantar.

El Unicaja supo anoche sufrir. Estuvo un par de veces contra las cuerdas, pero tiró de orgullo, se apretó los machos y supo volver al partido a tiempo para remontar y para ganar. El Milán se fue 7 arriba al descanso y estaba 60-66 mediado el último cuarto. Para esos dos ultimatums que le planteó el rival hubo respuesta. Hace un mes, el partido habría acabado con los verdes 15 abajo. Ahora, todo es distinto.


Partido intenso y con alternativas

La verdad es que el partido fue intenso y repleto de alternativas hasta un desenlace final de infarto, que se decidió en el cara o cruz del tiro libre. Los de Joan Plaza empezaron muy enchufados. El 10-2 del minuto 3 hizo presagiar una noche plácida. Pero nada más lejos de la realidad. Fue un espejismo. El AX Olimpia Milán, muy necesitado de victorias para engancharse a Europa, empezó a remar, su línea exterior comenzó a enchufar tiros desde fuera y el partido se igualó. Solo el dominio en el rebote permitió a los de Los Guindos alcanzar el minuto 10 con ventaja, 26-20.

De ahí al descanso, el partido cambió. El Unicaja desapareció en ataque, a los verdes se les cerró el aro y los italianos dieron un vuelco al marcador, llegando al intermedio con 7 puntos de ventaja, 35-42.

Los cajistas volvieron a salir más intensos del vestuario, igualaron el partido enseguida y a partir de ahí las alternativas se sucedieron en el marcador, con mínimas ventajas para uno o para otro.

Ya en el último cuarto, el rival encendió la luz roja de emergencia cuando se puso 60-66, mediado el último cuarto. Pero el Unicaja contestó a esa situación límite con un parcial ganador de 14-5, que permitió sumar la sexta de la temporada en Europa.

Mención especial anoche para Jeff Brooks. Nedovic estuvo bien, Augustine -lastrado por las faltas- también hizo un buen partido y hasta a McCallum se le ve más entonado de un tiempo a esta parte. Pero el que ayer fue factor diferencial fue el ala-pívot americano. Cuando él está on fire, el Unicaja lo nota. Es un jugador importantísimo para el equipo y su recuperación de estas últimas semanas es una gran noticia pensando en todos los retos que están por venir.

De entre tanta buena noticia, solo un lunar: la pobre entrada en el Carpena. 6.260 espectadores son poquísimos para un partido de la Champions del básket y para lo que se merece el esfuerzo de Plaza y de sus jugadores. Un club se hace más grande cuanto más grande es su afición. Mi enhorabuena y felicitación para los que ayer estuvieron en el Carpena. Pero poco más de media entrada es un aforo impropio para una ciudad como ésta, capaz de sacar los colores a sus políticos por la «crisis del ruido», pero luego incapaz de acudir a la grada del Carpena un viernes por la noche para ayudar a su máximo representante en la elite del baloncesto. En fin...

Habrá que quedarse con todo lo demás. Con lo positivo. Con disfrutar de este arranque de Fiestas viendo al Unicaja cada vez más cerca de los mejores. En el básket sí va a ser una Feliz Navidad.

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