09 de febrero de 2018
09.02.2018
La crónica. Euroliga
Unicaja8168Anadolu Efes
 

Waczynski y ruge el Carpena

El tirador polaco sale al rescate del Unicaja, que se había complicado de nuevo la vida, ante el Anadolu Efes (67-65), y con dos triples le da el triunfo a los malagueños, que habían llegado a dominar con claridad: 59-46

09.02.2018 | 13:24
Waczynski y ruge el Carpena
Waczynski, de tres.

Los verdes, sin Nedovic ni Brooks, se agarran a sus opciones de Top 8, del que sigue a tres victorias Cuando la anarquía del Efes encontró ritmo, el Unicaja sufrió.

«King Kong» Waczynski salió al rescate del Unicaja para darle una merecida victoria al equipo malagueño, que otra vez se había complicado la vida. Tuvo el Unicaja rentas que superaron los 15 puntos, pero cuando la anarquía del Anadolu Efes encontró algo de estímulo, el Unicaja sufrió. Pasó de controlar el partido (52-38) a sufrir de lo lindo (67-65, a 3:43 del final). Pero ahí apareció «King Kong», que hizo rugir al Carpena. El polaco, con dos triples estratosféricos, apagó la insurrección turca. Con «jarabe» de triples, el Anadolu sucumbió. Y el Unicaja conquistó un triunfo merecido que le permite estar en la lucha aún del Top 8. Son tres triunfos aún, que son muchos, los que le separa del Maccabi. Pero ganar al Anadolu sirve para alimentar la esperanza malagueña. Que no es poco.

Lo que es tremendo es lo de los otomanos... Los pájaros vuelan, en febrero hace frío, los tronos salen a la calle en Semana Santa, la Feria es en agosto y el Anadolu Efes fabrica verdaderos plantillones que nunca compiten al nivel de sus increíbles posibilidades. El equipo turco se une a las grandes verdades de la vida, sin quitar un ápice de mérito, ni mucho menos, al Unicaja. El equipo malagueño volvió a mostrar un gen competitivo descomunal. Sin dos de sus jugadores más desequilibrantes, Nemanja Nedovic y Jeff Brooks, que siguen de baja por sus problemas de tobillo, el Unicaja evidenció su tremenda solidez y minimizó las prestaciones del Efes durante la mayor parte del encuentro. Resulta increíble contemplar un plantillón con McCollum, Dragic, Brown o Dunston jugar tan mal, hacer tan poquito y contentarse con ir siempre a rebufo. Cuando quisieron ponerse a jugar lo hicieron, pero también es cierto que fue cuando al Unicaja ya le flaqueaban las fuerzas.

No permitió Adam Waczynski y el Unicaja, que firmó, otra vez, el partido que más le convenía, que el Efes le diera la vuelta al choque. Con sus limitaciones, que son muchas, sin Nedo ni Brooks. Con pérdidas muy tontas (19 al final, que son demasiadas) que le hubieran permitido romper el partido al descanso, pero mostrándose como una roca. Compitiendo siempre. Imponiendo su baloncesto. Sabiendo que, con lo que tiene, debe limitarse a hacer, más que lo que quiere, lo que puede. Y así se apuntó una nueva victoria europea que le permite agarrarse a ese sueño llamado Top 8.



Tan mal arrancó el Anadolu que Ataman, su nuevo entrenador, con 16-7 a 4:10 del final del primer cuarto, pidió un tiempo y cambió a sus cinco hombres. A los cinco. No se quedó ni con Zoki Dragic, que era el que había generado algo de producción en su equipo. Jugó bien el Unicaja sus cartas. Salin vio aro, Suárez anotó y Waczynski, con 9 puntos en el segundo acto, ya mostraba una avance de lo que estaba por venir.

Al intermedio, el Unicaja «sólo» ganaba por 40-28. Y digo «sólo» porque la diferencia fue abismal. Sólo un dato, la valoración era favorable al equipo malagueño 59-17. Pero sus 10 pérdidas le habían impedido poner más tierra de por medio. Después, el equipo siguió a lo suyo. Jugó bien por momentos, defendió mejor que atacó, y llegó a marcar un 52-38 que parecía ya romper el choque.

Ocurrió que el Anadolu, quizá ya por vergüenza torera, se puso a jugar un poquito. McCollum demostró que es un anotador compulsivo, Dunston se fajó dentro y Brown movió los hilos. Los árbitros se olvidaron de arbitrar. Hubo mucha estopa en las dos zonas e incluso a campo abierto. Y al Unicaja se le vieron sus debilidades.

Controlaba, a pesar de todo, el Unicaja el partido: 65-55. Pero ahí le llegó una nueva crisis. Y el Anadolu, con dos puntos de Dragic, ponía un más amenazante 67-65 a 3:43 del final. Pero esta vez, el Unicaja sí salió a flote. Augustine (10 puntos, 12 rebotes y 25 de valoración) sacó la basura y rebañó un balón que había rebotado el aro. Y King Kong Waczynski puso dos zarpazos con sus garras. El Unicaja había recuperado su estatus: 75-65. El Carpena rugía con el polaco. Si hay alguien que se lo merezca, ése es él.

El electrónico se paró en el 81-68 final. Un resultado que hace justicia a lo visto sobre el parqué (105 a 50 en valoración). Y que le da un merecido empujón al Unicaja en la Euroliga. Ahora, a Vitoria. Espera el Baskonia. En el último escalón antes de la Copa del Rey. Si no hay huelga, claro...


Las estadísticas del partido:


Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Buscador de deportes

Enlaces recomendados: Premios Cine