En su faceta más personal

Elena Benarroch: ´Soy la perfecta jewish mama´

La prestigiosa diseñadora se define como una madre y esposa "muy pesada, muy protectora y familiar"

17.10.2013 | 18:28
La diseñadora en una foto de archivo.
La diseñadora en una foto de archivo.

La diseñadora Elena Benarroch puede presumir de poseer esa estimulante doble óptica, tan de su profesión, que le permite observar a los seres humanos por fuera, para saber lo que les vendría de perlas llevar puesto, y por dentro, para saber qué rasgos de su carácter ha de subrayar su envoltorio.

"La verdad es que no somos muy diferentes los hombres y las mujeres en el intento de mostrar lo mejor de nosotros mismos a la hora de vestir. Quizá la mujer precisa sentirse segura con su atuendo; más que el hombre. Entre ellos, algunos son muy prácticos y sólo buscan comodidad, pero también los hay coquetos que prefieren ir más incómodos, pero a la moda o sofisticados".

Es consciente de la importancia de la imagen en estos tiempos, pero contraria a la tiranía de la belleza que se impone, sobre todo, al sexo femenino. "Si le haces demasiado caso a lo que marca la sociedad, estás perdida. Lo básico es que, según avance el tiempo, consigas ser tú, como persona, liberándote de lo que te obligan a hacer. De ese pasar el día contando calorías, por ejemplo. Eso hay que hacerlo para estar sana y sentirse bien. Pero la estética, por imperativo social, es algo muy diferente".

Nacida en Tánger y de ascendencia judía, se considera una perfecta 'jewish mama'. "Muy protectora, muy familiar y hospitalaria. Y seguramente muy pesada como madre y esposa". Tiene dos hijos, Jaime y Yaël, y una larga relación de 30 años (con el escultor y pintor Adolfo Barnatán) en su haber. "Por tanto, claro que creo en la pareja; a mí me ha ido muy bien. Pero como dice un amigo mío, el matrimonio no es bueno ni malo. Es largo. La convivencia es la peor enemiga de cualquier unión, la formen hombres y mujeres o gays, pero no creo que las relaciones de pareja sean, como se ha dicho, un infierno maravilloso. Son lo que cada uno queramos que sean".

A la hora de reflexionar sobre las diferencias de carácter, la forma de entender la vida, las relaciones y los sentimientos entre hombres y mujeres, avisa de que "es un asunto complejo que merecería una tesis que debería tener la tolerancia como eje central", pero pone el acento en la capacidad femenina para hacer muchas cosas –importantes– a la vez.

"Durante muchos años, desde las señoras que han ayudado a la crianza de mis hijos hasta las modistas del taller me han demostrado que son más resueltas que los hombres. Todas trabajaban fuera de su casa ocho horas al día y se ocupaban de sus familias. Alrededor de la mitad, solas; sin pareja, separadas o viudas. Y todas, capacitadas para la difícil tarea de compaginar. Los hombres, en general, no son capaces. Hacen una cosa bien, pero no 14. Por supuesto, hay excepciones. Los homosexuales varones sí suelen resolver bastante bien su vida. Pero, vamos, hace tiempo que dejé de intentar entender a los hombres, o, al menos, a ciertos hombres. Comprenderse a sí mismo ya es suficiente trabajo".

No le gusta el hombre maleducado y cobarde. "Esos que tienen a su esposa para que les resuelva la vida cotidiana y suelen ser los mismos a los que les da miedo vivir con una mujer fuerte y con criterio". Le gusta ser seducida con cortesía e inteligencia. "Mi hombre ideal fue mi padre, pues poseía lo que más valoro, la inteligencia. Sin educación es imposible llegar a ningún lugar. Y no soporto la estupidez, porque detesto perder el tiempo".

Piensa que la mujer no tiene nada que envidiar al sexo masculino. "Creo que todo lo puedo hacer igual o mejor que ellos. Ese convencimiento, que comparto con muchas mujeres es el motor de los avances en nuestros derechos. Yo soy una privilegiada por poder hacer lo que me da la gana. He tenido una familia y una educación maravillosas, he nacido y vivido en un país extraordinario. Una suerte inmensa que muchas mujeres no tienen. Hay que perseverar en la igualdad de oportunidades. En ese sentido, cualquier tiempo pasado fue peor". Sin embargo, se lleva mejor con ellos. "He tenido más amigos, una conexión especial. Pero lo esencial es tener amigos. Da igual el sexo. Son la familia elegida".

Enlaces recomendados: Premios Cine