08 de noviembre de 2019
08.11.2019
Comisión de investigación

Tres plantes del PSOE y más bronca en la segunda jornada de la comisión de la Faffe

Carnero, Sánchez Maldonado y Ramírez de Arellano apelan a su derecho a no declarar y vuelven a denunciar el electoralismo de la comisión como hizo Chaves el jueves

08.11.2019 | 21:51
El exconsejero de Hacienda y Economía, Antonio Ramírez de Arellano(i), sentado junto al presidente de la comisión, Enrique Moreno Madueño (c), y el letrado de la comisión, Ángel Marrero (d), instantes antes de que comience la primera sesión de la tarde de la comisión que investiga las irregularidades en la Faffe, que ha abandonado tras una breve intervención, lo que supone el tercer plante de hoy y el cuarto de dirigentes del PSOE-A.

El dueño de Don Angelo niega conocer al exdirector de la Faffe y que el local fuera un prostíbulo

Los tres exconsejeros del PSOE citados este viernes en la comisión de investigación de la Faffe han seguido la pauta iniciada el primer día por el expresidente Manuel Chaves, una estrategia, la de abandonar la sesión sin responder a preguntas, que ha elevado la tensión e impedido el desarrollo de la comisión.

Los comportamientos de Javier Carnero, José Antonio Sánchez Maldonado, exconsejeros de Empleo, y Antonio Ramírez de Arellano, antiguo responsable de Economía y Hacienda de la Junta, de apelar a su derecho a no declarar y denunciar el electoralismo de la comisión ha provocado el profundo malestar y rechazo del PP, Ciudadanos y Vox.

Los plantes se unen al protagonizado ayer por el expresidente Manuel Chaves, y a las incomparecencias de los expresidentes José Antonio Griñán y Susana Díaz, así como de la ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero.

Estas decisiones están ocasionando ya la primeras consecuencias políticas y posiblemente judiciales.

El PP, a través de su portavoz José Antonio Nieto ha avanzado que su grupo presentará en el Parlamento una iniciativa para reprobar a todos los que han optado por no someterse a las preguntas de las comisión.

La iniciativa tiene como objetivo reprobar la actitud de quienes, especialmente por haber formado parte del Gobierno o por ser todavía diputados de esta Cámara, "han despreciado absolutamente" el funcionamiento de este Parlamento.

Los populares, al igual que Ciudadanos, no descartan acudir a la Fiscalía para poner en conocimiento los hechos por si pudiera derivarse alguna responsabilidad penal, en concreto un posible delito de desobediencia.

Tras la negativa de Carnero -primero de los citados- a declarar se ha producido un nuevo enfrentamiento entre el presidente de la comisión, Enrique Moreno (Cs), y el portavoz del PSOE, Rodrigo Sánchez Haro, al criticar el primero la "falta de respeto" de Carnero al Parlamento y a los andaluces y hablar de "espantada".

El socialista ha respondido al presidente que él "no es nadie" para hacer juicios de valor porque debe mantener la imparcialidad dirigiendo la comisión.

Además de acusarle de actuar como portavoz de Ciudadanos, ha vuelto a denunciar el trato que recibió ayer el expresidente Manuel Chaves, al que incluso se "coartó" su libertad de expresión, extremos que ha negado Moreno.

En su intervención, Carnero ha justificado el plante en que su comparecencia "no tiene más sentido que poner en el disparadero" a altos cargos del Gobierno socialista, mientras Sánchez Maldonado ha esgrimido que no iba a ser "participe" de transformar la Cámara en un instrumento que "influya" en el resultado electoral.

Mucho más lacónico ha sido Ramírez de Arellano, quien ha despachado su breve intervención indicando que durante su época de consejero (junio de 2018 a enero de 2019) "no tuvo" conocimiento de la materia que se investiga. Acto seguido abandonó la comisión.

La segunda jornada de la comisión acogió al primer compareciente que respondió a la preguntas, a José Ruiz García, dueño del club de alterne Don Angelo en el que se pagaron miles de euros de dinero público a través de tarjetas de crédito de la Fundación Faffe.

En sus escuetas respuestas ha negado que conociera al exdirector de la Faffe, Fernando Villén, y ha afirmado que su local no era un prostíbulo sino un bar de copas.

Ruiz García, que ha acudido a la comisión acompañado por un asesor, ha comparecido a condición de que su imagen no fuera pública ni distribuida en ningún formato, lo que ha provocado un retraso de media hora en el inicio de la misma y que la retransmisión del Parlamento haya evitado enfocarle.

El propietario de Don Angelo ha dicho que frecuentaba "muy poco" el local de su propiedad, al frente del cual habitualmente se encontraban dos encargadas.

Una de ellas, llamada Juana, que tenía "amistad" con Villén, fue quien le comunicó al día siguiente la anulación del cargo de casi 15.000 euros con la tarjeta de la Faffe y su posterior abono en metálico por parte del chófer del exdirector de la fundación.

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