En teoría, la vacuna contra el coronavirus no es de nadie. Es una de esas realidades sostenida con dinero público que, de pertenecerle a alguien, sería un poco de todos. Sin embargo, las apropaciones partidistas a las que hemos asistido -desde que llegaron las primeras dosis al almacén de Pfizer enclavado en Guadalajara- se empeñan en comunicarnos lo contrario. Desde que al fin está presente en nuestras vidas, la campaña de vacunación es criticada o alabada a conveniencia en función de las siglas que defienda cada representante. Primero, estalló aquella 'guerra de los logos' en las que el Gobierno progresista de Pedro Sánchez y ejecutivos autonómicos del PP -como el de Andalucía- rivalizaron a la hora de difundir el aterrizaje del remedio. Ahora, la cantidad de dosis que se recibe y la capacidad para administrarlas ha 'enrocado' en sendos extremos a los interlocutores del debate político andaluz y se extiende la sensación habitual de que alguien miente. Bajo la lluvia de críticas al ritmo con el que las aplica, el Gobierno andaluz se defiende reiterando que ya ha alcanzado "una velocidad de crucero" y que su único problema es que el Gobierno central no envía las remesas suficientes para tener a más población vacunada. Y la oposición, en una campaña liderada por el PSOE, dice absolutamente lo contrario: alaba los envíos desde Moncloa y culpa a PP y Cs de que "casi el 50% de las dosis se queden en los almacenes". En definitiva, en sendas versiones se encuentran las dos velocidades políticas con las que circula la vacuna estos días.

Precisamente, al argot automovilístico se encomendó el portavoz de la Junta, Elías Bendodo, al presentar el plan '24x7' que, según dijo, permitirá "meter una o dos marchas más" en el ritmo de vacunación en cuanto el Gobierno de España envíe más vacunas. "Necesitamos muchas más dosis y estamos preparados para administrar todas las que nos lleguen", reiteran desde hace días tanto Bendodo como el consejero de Salud, Jesús Aguirre.

En los discursos más recientes del Ejecutivo andaluz ha quedado patente que se evita airear el porcentaje de las dosis recibidas que han sido aplicadas y se ofrecen cifras en bruto para hacer ver que "se ha acelerado" y que "se está vacunando todos los días de la semana". Por ejemplo, el pasado jueves 7 de enero, Aguirre celebró en una visita al Hospital Clínico de Málaga que se hubiese llegado a las 13.000 vacunaciones diarias en la región. Y este mismo lunes día 11, el presidente Juanma Moreno elevó la media a 15.000 durante la inauguración de una planta de Urgencias en el Hospital Regional de Málaga.

Al mismo tiempo, otra de las explicaciones que se da desde la Junta es la de la necesidad de reservar el 20% de las vacunas con vistas a la segunda dosis de recuerdo o a la aparición de imprevistos como los que acaban de rondar en torno al temporal 'Filomena'. Así, ese 20% no se tocaría y el 80% restante se administraría cada semana y "cada lunes se empezaría de cero con la nueva remesa que envíe el Gobierno", según expuso el consejero Jesús Aguirre al referirse al gran objetivo del plan '24x7'. No obstante, nadie se atreve todavía a proclamar desde el Gobierno andaluz que ese ritmo se esté cumpliendo.

Y, si se aborda la posibilidad de recurrir a empresas externas para aumentar la velocidad de vacunación, el consejero de la presidencia, Elías Bendodo, vuelve al punto de partida que explica todos los males: "Ese problema no existe porque el Gobierno no envía las vacunas suficientes, si tuviéramos más vacunas de las que puede poner el SAS ya se haría lo que fuese necesario para que lleguen a la mayor población posible", asegura Bendodo.

Tales impresiones se proyectan como antagónicas sobre el discurso del secretario general del PSOE de Málaga y parlamentario andaluz por esta provincia, José Luis Ruiz Espejo, quien lidera la actual movilización de cargos públicos socialistas por los distintos municipios malagueños para reiterar las bondades del primer año de Gobierno de Pedro Sánchez, haciendo especial énfasis en su gestión de la pandemia.

Sin ir más lejos, en estos precisos instantes uno de los mensajes que más se repiten para contrarrestar las quejas 'populares' es que una de las muestras de que el Ejecutivo progresista cumple con Málaga es que "más de 2,2 millones de vacunas contra el Covid-19 van a ser repartidas en nuestra provincia".

El dirigente socialista también criticó la falta de celeridad por parte de la Junta de Andalucía en su campaña de vacunación. Ruiz Espejo dijo que al igual que "no vemos una reacción por parte del Gobierno andaluz de PP y Cs para reforzar el sistema sanitario público -de manera que se aumenten las contrataciones de profesionales, de rastreadores, se hagan más pruebas PCR y con más agilidad en los resultados para controlar los focos de contagio- tampoco vemos un incremento en el ritmo de vacunación".

"Estamos viendo cómo se quedan en los almacenes casi el 50% de las vacunas que han llegado a esta comunidad autónoma desde el Gobierno de España; cada día que se retrasa la vacunación es un riesgo en el que estamos poniendo a profesionales y a las personas, por eso reclamamos que esta sea una de las prioridades del Gobierno andaluz", insistió el secretario general del PSOE malagueño.

El toque de atención lo completa la parlamentaria andaluza por Málaga Beatriz Rubiño, quien calificó de "tomadura de pelo" el plan de vacunación '24x7' aprobado el pasado martes por el Consejo de Gobierno de la Junta. A su juicio, "este plan llegó 17 días después de empezar la campaña sin haber vacunado los fines de semana y días festivos y es otra muestra de incompetencia e indolencia del Gobierno de Juanma Moreno, quien está más en crearse su propio escudo, en ponerse corona y laureles, en aumentar altos cargos y hacer cálculos electorales que en adoptar medidas para frenar la incidencia de la pandemia en Andalucía".

"Parece que vacunar contra el Covid con todos los recursos necesarios no es lo más importante para el presidente de la Junta, hay muchas personas que se encuentran en situación de riesgo sin ser vacunadas aún en Andalucía pese a que la vacuna ya está aquí; Juanma Moreno debería bajarse del pedestal de la soberbia en el que se ha subido y oír a los profesionales sanitarios, que están pidiéndole el doble de plantillas de enfermeros para vacunar a la población", enfatizó Rubiño.