El Gobierno andaluz espera aprobar en el próximo Consejo de Gobierno el Plan 7.000 para dotar a los hospitales de más camas ante el aumento de los ingresados por Covid, mientras que se prevé tener «gastadas el 100 % de las vacunas» después del fin de semana. Así lo aseguró ayer la viceconsejera de Salud y Familias, Catalina García, a preguntas de los periodistas en Jabalquinto (Jaén), donde explicó que la diferencia entre la tercera ola y la segunda «es el gran número de positivos diarios, las hospitalizaciones avanzan muy rápidamente».

Con los datos de hospitalizaciones de mañana «podemos estar superando la segunda ola», de ahí que «la semana pasada se aprobó el plan 4.500 y esta semana irá el pan 7.000». Asimismo, aseguró que está todo «totalmente preparado para hacer evacuaciones» en los hospitales cuando sea necesario, «y en cada provincia se sabe exactamente lo que tenemos que hacer».

En referencia a las vacunas y a la polémica sobre las jeringuillas y la sexta dosis, señaló que en Andalucía ya se han administrado 193.000 viales de la vacuna contra la Covid-19 y en «este fin se semana, tendremos el cien por cien de las vacunas gastadas», esperando que lleguen más.

Según la viceconsejera, «no hay un problema» con las jeringuillas, y aunque «dicen que la más adecuada es la de un milímetro», «la de dos milímetros sirve perfectamente».

En este sentido, dijo que «en algún sitio muy concreto donde no han llegado, se han utilizado las de dos milímetros», pero que los profesionales andaluces están utilizando la de un milímetro», y están «sacando la sexta dosis siempre que es posible».

La viceconsejera también quiso agradecer su trabajo «a los profesionales sanitarios y no sanitarios que están atendiendo esta tercera ola cansados, agotados, que llevan casi un año con un estrés total y gracias a ellos superamos la segunda ola y superaremos esta tercera ola».

Por otro lado, la tercera ola de coronavirus, que ha sido calificada como «un verdadero tsunami», podría frenarse en Andalucía a finales de enero o principios de febrero, según los cálculos de la portavoz del grupo asesor de seguimiento de la pandemia en la comunidad, Inmaculada Salcedo.

«Lo razonable es que el pico máximo de la ola sea a final de enero o primeros de febrero, porque los periodos de incubación de los posibles contagios de navidades vayan resolviéndose y que en esa época baje drásticamente la curva. Es la experiencia que tenemos los especialistas en salud pública y medicina preventiva», explicó Salcedo en una entrevista con Efe.

Para ello, Salcedo confía en que para entonces hagan efecto las distintas medidas adoptadas, entre ellas las de esta semana con el cierre de 396 municipios con mayor incidencia, cuya eficacia aún no se puede medir, apuntó a pesar de su reticencia a hacer pronósticos temporales sobre la pandemia. Se trata de «una ola que verdaderamente es un tsunami», dijo Salcedo haciendo suya la denominación usada por el consejero de Salud, Jesús Aguirre, y que ha justificado debido a los «datos espeluznantes» de la incidencia acumulada, que se ha disparado en menos de un mes de 130 a 795 casos por cada 100.000 habitantes, lo que les «preocupa muchísimo».

«Estamos desbordados» y con los profesionales sanitarios «cansados», admitió Salcedo, que reconoce el hecho de que la atención primaria está también con ese problema de desbordamiento, a pesar de la importancia que tiene como el primer recurso para frenar los contagios y de los recursos públicos que se han aportado.

«Si hubiéramos sabido» la subida «exponencial» de contagios «hubiéramos sido más estrictos en Navidad», reconoció Salcedo, que es la jefa del servicio de Medicina Preventiva y Salud Pública del Hospital Reina Sofía de Córdoba y especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública, «una especialidad del MIR poco conocida», precisa.

Al ser cuestionada por cómo se ha llegado a esta situación «dramática y trágica» que no esperaban, respondió que se ha debido a varios factores, como las fiestas privadas en las que se han producido contagios «masivos» y luego se han extendido al ámbito familiar y a la variante de la cepa británica.