Andalucía mantendrá cerradas las fronteras provinciales durante la Semana Santa. El presidente de la Junta, Juanma Moreno, ha hecho este anuncio este miércoles tras la reunión grupo de expertos que asesora el Gobierno andaluz para analizar la situación de la pandemia en la comunidad. Siguiendo su criterio, ha decidido mantener el cierre de las ocho provincias con el objetivo de evitar una cuarta ola tan agresiva como la sufrida después de las fiestas de Navidad.

Moreno ha señalado que entiende que muchos andaluces se sientan "decepcionados" o que no hayan visto cumplidas sus expectativas, pero ha avisado de que "el descenso de la curva se ha parado y que la tendencia es subir". Y el ritmo de vacunación, aunque la comunidad es la que más dosis ha administrado de España en términos absolutos y relativos, no se produce al ritmo deseado, por lo que solo un 4,4% de la población está inmunizada.

"No podremos salir de nuestras provincias, pero sí tendremos más margen de movimiento dentro de ellas", ha dicho. Son cambios que se adoptan para dar un respiro a los negocios y los ciudadanos que lo necesitan. Así que, para relajar un poco la situación de muchos empresarios, al menos, se amplían los horarios de la hostelería y el comercio hasta las 22.30 horas y el toque de queda se retrasa también una hora, hasta las 23.00 horas. Acabará a las 6.00 horas. Son medidas que afectarán a los municipios con menos del millar de casos por cada cien mil habitantes, "que ya son muy poquitos".

Estas medidas entrarán en vigor este viernes, 19 de marzo y estarán vigentes tres semanas, hasta el 9 de abril. 

Esquema de la Junta de Andalucía con las nuevas medidas restrictivas.

"Piso a diario las calles de Andalucía y hablo con mucha gente, que me traslada sus temores y deseos de visitar a sus familiares, reencontrarse con las parejas o visitar esos lugares con los que tenemos vínculos afectivos y emocionales muy grandes. Sé que esta situación es un fastidio y llevo semanas rompiéndome la cabeza con mi Gobierno para buscar una salida", ha admitido Moreno que, sin embargo, ha reconocido que estas decisiones se toman desde la prudencia y la sensatez, "guiada por los expertos.

"Estamos mejor que hace un mes pero no estamos muy bien", ha señalado el presidente, quien ha recordado que el nivel de riesgo de contagio aún es medio-alto.

Las reuniones continuarán limitadas como hasta ahora hasta seis personas en los lugares abiertos y solo cuatro en cerrados.

"Si la situación de la pandemia empeora, revisaríamos estas medidas en cualquier momento", ha dicho el presidente de la Junta, que sigue pidiendo comprensión, sobre todo a los sectores económicos más afectados, " a los que seguiremos prestando ayuda". También ha pedido responsabilidad individual a los ciudadanos, a los que, del mismo modo, ha solicitado que sigan confiando en la ciencia y en la vacunación como un instrumento eficaz, a pesar de la dudas surgidas con los viales de AstraZeneca.

"Nadie podrá decir que el Gobierno de Andalucía, en la situación más delicada de nuestra historia reciente, estaba pensando en otra cosa", ha concluido.