Andalucía prevé alcanzar una fase de normalidad en mes y medio. Es el deseo expresado este jueves en comparecencia pública por el presidente de la Junta, Juanma Moreno, tras una nueva reunión con el comité de expertos. Con el final del estado de alarma, a partir de este domingo 9 de mayo, la comunidad inicia una desescalada en tres fases que durará hasta el 21 de junio y que se desarrollará conforme vaya avanzando el proceso de vacunación en la región. Para entonces, según confía Moreno, habrá un 70% de la población con al menos una dosis y el 40% habrá completado la pauta y estará inmunizada.

El presidente andaluz no oculta, sin embargo, la complejidad jurídica que se les presenta a las comunidades autónomas para seguir poniendo en práctica herramientas que sirvan para contener la transmisión del virus a partir del domingo. ¿En qué situación quedará Andalucía cuando acabe el estado de alarma? ¿Qué consecuencias tendrá? Moreno ya había avanzado que desaparecerá el toque de queda, así como el cierre perimetral de la comunidad. Del mismo modo, tampoco se podrá regular el número de personas que se reúnan en los domicilios, y, según ha explicado, será necesaria una orden judicial para obligar que los contagiados a que se queden en casa.

"El estado de alarma llegó de manera unilateral y se va a quitar de manera unilateral", ha señalado Moreno, quien ha confesado que echa de menos "una norma que nos permita actuar con garantías". "A partir de ahora, será necesario el visto bueno de un juez para cerrar un pueblo. Si la Justicia legítimamente no avala estas decisiones, los ciudadanos podemos tener problemas y lamentaremos mucho el tiempo perdido y los avances logrados con nuestro esfuerzo y responsabilidad", ha insistido el presidente, que pide prudencia a la población.

Con todo, Andalucía iniciará este domingo un proceso que ha denominado "de transición", es decir, una desescalada de tres fases vinculadas al nivel de vacunación "que vayamos alcanzando de manera progresiva".

La primera será de estabilización y comprenderá los días 9 al 31 de mayo. De este modo, se ampliarán los horarios de la hostelería y el comercio de manera también progresiva. "Todo dependerá del nivel de alerta en cada municipio", ha precisado, del nivel 1 al 4. De momento, tras activar la primera fase, los bares y restaurantes podrán permanecer abiertos hasta la medianoche. También se amplían los aforos, hasta 8 personas por mesa en el interior del local y 10 en el exterior, aunque esta medida también dependerá del nivel de alerta de cada municipio.

Se permitirán hasta 300 personas en ceremonias en sitios cerrados y 500 al aire libre.

Los bares con música y discotecas, que llevan un año cerrados, podrán volver a abrir hasta las dos de la mañana, con las mismas condiciones de aforo que los restaurantes.

La mascarilla seguirá siendo obligatoria, y no habrá limitación horaria para el uso de playas y piscinas, aunque sí se pedirá elaborar planes específicos de protección anti-Covid-19, así como una separación interpersonal de metro y medio.

La segunda fase, o fase de avance, comenzará a desarrollarse a partir del 1 de junio y la de normalización, el 21 de junio, es decir, dentro de un mes y medio.