El consejero de Salud de la Junta de Andalucía Jesús Aguirre se ha posicionado en contra de flexibilizar el uso de la mascarilla en general hasta tener, al menos, al 70% de la población con una dosis contra la Covid-19.

En la línea de las declaraciones del presidente de la Junta Juanma Moreno, que defendió el uso del tapabocas hasta tener a más del 80% de la población inmunizada, Aguirre ha tildado el debate sobre la regulación de la mascarilla como "un canto de sirena" que contribuirá a relajar un "hábito saludable" para protegerse contra el virus.

"La mascarilla es base. Ahora mismo, después de la vacuna lo que más nos protege es la mascarilla. Podemos hablar de disminuir lo que son las tres M, los metros, las manos y la mascarilla... pero una vez que hayamos llegado como mínimo a una primo vacunación de un 70% y estemos hablando ya de una vacunación social", ha destacado Aguirre.

El titular de Salud ha salido en defensa de la mascarilla un día después de que el director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias Fernando Simón adelantase que podría reducirse el uso del tapabocas en exteriores "en no muchos días", que argumentó que los buenos datos de vacunación podrían propiciar un cambio de "protocolos y procedimientos", poniendo el foco en las comunidades autónomas por debajo de los 150 casos por cada 100.000 habitantes. En Andalucía, la tasa actual es de 169,1 casos.

Campaña de vacunación

Hasta ahora, en Andalucía se han administrado 3.846.338 dosis de Pfizer, Moderna, AstraZeneca y Janssen. El 37,20% de la población diana (2.627.755) cuenta con una dosis y el 18,22% (1.340.940) tiene la pauta completa.

El consejero de Salud ha anunciado que a lo largo de lo que queda del mes de mayo se empezarán a llamar a los ciudadanos con entre 50 y 55 años para que acudan a vacunarse, a los que por edad les corresponde la fórmula de Pfizer o Moderna (AstraZeneca se limita a sexagenarios). En el caso de la monodosis Janssen, Aguirre ha especificado que se está empleando para la vacunación de personas sin hogar, temporeros, asentamiento e inmigrantes. En el caso de las personas que llegan a las costas andaluzas en pateras o son acogidos desde otras zonas, el protocolo incluye la realización de la PCR y, si sale negativa, se le administra la dosis de Janssen.

Sobre el debate de la segunda dosis de AstraZeneca en menores de 60 años -la vacunación con la fórmula británica está suspendida con la fórmula británica por debajo de esa edad-, Aguirre ha vuelto a defender que se complete la pauta con el mismo preparado y no se mezclen fórmulas y ha criticado que Andalucía mantiene 185.000 vacunas de esta fórmula en las neveras sin poder administrarse.

"Estas 260.000 personas tienen que ser vacunados con AstraZeneca. Es el postulado de esta consejería y el de otras consejerías", ha alegado Aguirre, que respalda su decisión en la postura de los organismos internacionales más allá de los resultados del Instituto de Salud Carlos III que ha concluido que en los vacunados con AstraZeneca aumentan sus niveles de inmunidad con la segunda de Pfizer.

"El estudio del Carlos III lo que viene a demostrar que aumenta la inmunidad, lógico, y que no provoca grandes efectos adversos. Pero si seguimos la Agencia Europea del Medicamente, la Agencia Española del Medicamento, la propia Organización Mundial de la Salud o las diferentes sociedades científicas o la propia ficha técnica del laboratorio lo deja claro y contundente que si pones una vacuna de adenovirus de primera vacunación, la segunda debe ser de adenovirus, si pones una primera de arn mensajero de primera vacunación, la segunda tiene que serlo".

En este sentido, el titular de Salud espera poder debatir este punto en el Consejo Interterritorial de Salud que se celebra el miércoles y así se lo ha hecho llegar por carta a la ministra de Sanidad Carolina Darias para que lo incluya en el orden del día. "No comprendemos este debate absurdo del Ministerio y estamos alargando un tiempo precioso".