A medida que se acerca el 13 de junio, en la carrera hacia las primarias del PSOE andaluz se dispara la intensidad y el enfrentamiento previo en torno al triángulo de aspirantes. En pleno centro de Málaga y antes de rendir una visita a la Librería Proteo, Luis Ángel Hierro reflexiona sobre la ‘tercera vía’ que representa en el encarnizado duelo entre Susana Díaz y Juan Espadas. Este profesor de Economía de la Universidad de Sevilla se diferencia de sus rivales y se proclama como el candidato socialista «de las bases» a la presidencia de la Junta. Su entusiasmo lo delata. Más allá del resultado de los comicios internos, Hierro sentirá que ha disfrutado de la campaña y todo el proceso.

¿Qué está aprendiendo estos días, al recorrer las sedes socialistas de toda Andalucía?

Estoy viendo una capacidad de movilización de las bases, sintiendo el inconformismo y palpando la necesidad de que haya una candidatura con una posición definida que hable de política y no de otras cosas. Además, el partido cuenta con una tradición democrática que hace que la acogida siempre sea buena.

¿Qué le diría a quienes le consideran el tercero en discordia o un convidado de piedra en el duelo Susana Díaz-Juan Espadas?

Que esperen al día 13 y, cuando vean los resultados, califiquen. Primero, no íbamos a conseguir los avales y los hemos conseguido sobradamente. Y ahora somos un tercero en discordia, un cero a la izquierda o como lo quieran llamar. Quién sabe. El resultado lo dirá. La realidad es que la gente no tiene tan claro su posicionamiento como aparenta.

¿Qué le ha decepcionado más: que Susana Díaz no diese un paso a un lado o que Ferraz apadrinase a Juan Espadas?

Yo no estaba de acuerdo con que Susana Díaz diese un paso a un lado. Es la secretaria general y tiene derecho a presentarse. Lo que ha hecho es ejercer su responsabilidad. Me parece muy bien que se presente, aunque no coincido en que sea la persona adecuada. No soy de los que van diciendo ‘tú no te tienes que presentar’. Sí digo otra cosa: que quien pierde se debe ir. Pero en este partido eso parece que pinta poco. El propio Juan Espadas perdió las primeras elecciones a la alcaldía y no se fue. Por otro lado, si Espadas es el candidato de Ferraz que lo diga Ferraz. Hasta ahora no he oído a Pedro Sánchez decir que sea su candidato. Pero sí he oído insistentemente a personas cercanas al poder y a Pedro Sánchez decir que lo están apoyando. Si es así, se equivocan. No es el perfil adecuado para este momento. Anteayer dijo que está dispuesto a pactar leyes con Moreno Bonilla. Está en la misma tesitura que cuando coincidía con Susana Díaz y decían que había que dejar de gobernar a Rajoy. Con él, articular un gobierno de izquierdas -si existe una mayoría- va a ser prácticamente imposible.

«Si Espadas es el candidato de Ferraz, que lo diga Ferraz; si lo es, se equivocan porque está dispuesto a pactar con Moreno Bonilla»

Ha dicho que Espadas tiene un perfil similar al de Juanma Moreno y que Susana Díaz tampoco es una opción tan de izquierdas, ¿en qué tesis lo basa?

Yo no digo que no sean opciones de izquierda sino que son más de centro. Ambos provienen de la parte social-cristiana del partido. Y Juan tiene una parte social-liberal en lo económico. Nosotros, no. Tenemos una perspectiva netamente social-demócrata. Fui ponente de Economía en el 39 Congreso y defendí opciones netamente de izquierda. Representamos ese perfil.

Fue uno de los pioneros andaluces del ‘sanchismo’ y se reivindica como el candidato ‘sanchista’ de las bases, ¿qué le parece que otros candidatos alerten del peligro de las etiquetas?

Que cuando uno no tiene la etiqueta adecuada, lo que quiere es que no se pongan etiquetas. Cuando uno estuvo en el 1 de octubre en el bando que derrocó a Pedro Sánchez, a uno no le gusta que le pongan etiquetas. Cuando uno tiene una tendencia ideológica que no es la mayoritaria en el partido, tampoco le gusta que le pongan etiquetas. Pero es que la realidad es esa. Nosotros somos la representación del sanchismo entendido no como un seguidismo del líder sino como un movimiento de bases de izquierda. Somos algo similar a Momentum en el laborismo británico.

Si ganase las primarias y pudiese elegir, ¿preferiría un adelanto electoral o que el Gobierno andaluz agote legislatura?

Yo no puedo elegir. La única persona que puede elegir es el presidente de la Junta, Juanma Moreno. Yo soy partidario de que los mandatos se agoten. Ese derecho a adelantar las elecciones es un mecanismo que induce al uso de las elecciones como estrategia política. Creo que, si te eligen, te eligen para que estés los cuatro años. Y, es más, creo que Moreno Bonilla va a estar los cuatro años. No creo que adelante las elecciones finalmente.

Si hay segunda vuelta y su candidatura no está entre las dos opciones mayoritarias que la disputen, ¿existe la posibilidad de que pida el apoyo para Susana Díaz o solo contempla a Juan Espadas y la abstención?

No, no. Nosotros contemplamos cuatro alternativas y entre ellas decidirán los militantes que nos han apoyado con su aval. No yo. Están la alternativa de la abstención, la del voto en blanco, la de Juan Espadas y la de Susana Díaz. Pensaremos y decidiremos entre todos. Puede, incluso, ser el voto libre de cada cual. Las alternativas están todas abiertas y depende del resultado. No es lo mismo un resultado en el que tengamos mucho porcentaje u otro con poco porcentaje. No es lo mismo que gane A o gane B o la diferencia por la que gane. Ese análisis hay que hacerlo el 13 de junio.