El consejero de Salud, Jesús Aguirre, destacó ayer que Andalucía haya superado ya los cinco millones de vacunas administradas e informó de que «la idea» de la Junta es que cuando empiece el curso escolar el porcentaje de «vacunación puesta» esté alrededor del 90 por ciento. Aguirre, que compareció en comisión parlamentaria, indicó que en junio se quiere alcanzar el 70 o 75 por ciento de la población diana (mayores de 16 años) con al menos una dosis puesta, a lo que habrá que sumar quienes pasan la enfermedad.

La próxima semana se empezará a vacunar en Andalucía a las personas de 46, 47 y 48 años, por lo que si se sigue el promedio actual de «dos años y medio por semana» esperan que en julio se empiece por debajo de los 40 años. La Junta quiere tener vacunados también a los jóvenes de entre 12 y 15 años antes de que empiece el curso escolar.

El consejero detalló que Pfizer ha garantizado que en junio seguirán llegando cantidades como las actuales, que superan las 400.000 a la semana, aunque por ejemplo AstraZeneca, que esta semana ha enviado 200.000, no da esa garantía el resto del mes.

Las dosis de Janssen o Moderna siempre llegan en cantidades pequeñas, aunque de la primera esta semana han recibido «de forma inesperada» 120.000 dosis. Recordó que en total esta semana han superado las 900.000 vacunas recibidas, mientras que en mayo llegaban unas 450.000, «un paso muy importante» que permite que haya una «velocidad de crucero» superando cada día as 120.000 administradas. La comunidad «está preparada» para responder cada semana a la llegada de dosis, con 346 puntos de vacunación habituales en los centros sanitarios, más 199 externos, y 911 equipos que se van activando en función de las vacunas recibidas.

Aguirre rechazó ayer que se produzca ahora el «debate estéril» sobre el uso de la mascarilla, cuando la pandemia sigue con un importante grado de incidencia: «Las neuronas hay que centrarlas y no las distraigamos, hay que centrarlas en protegernos del covid». Así, dijoque esperan que en verano el número de ingresos hospitalarios haya descendido «de forma muy importante», aunque ha admitido que no puede decir «de forma clara y contundente» cuál va a ser la tendencia general porque el virus «es muy traicionero». Expuso que la edad media de los ingresados en UCI es de 55 años, aunque valoró que es la primera vez en la pandemia que a pesar de que está aumentando la incidencia y el número de contagios no tiene un reflejo directo en la curva de hospitalizados.