La salida oficial de la campaña de las primarias socialistas debió ordenarla un arbitro con una pistola cargada de veneno y de venganza. En cuanto sus disparos al aire acariciaron un cielo amenazante de tormenta, el ‘fuego amigo’ calcinó un paisaje desolador en el que unos y otros empezaron a sentirse las víctimas. La carrera hacia la candidatura del PSOE a la presidencia de la Junta se está celebrando, tras el trance menos agitado de los avales, sobre un campo minado. Ya solo falta menos de una semana para la hora de la verdad en la que tanto se juegan la expresidenta de la Junta Susana Díaz y el alcalde de Sevilla, Juan Espadas. Sin embargo, hace días que da la sensación de que la batalla había encallado en el insulto y se había llegado a ese instante en el que todos se sienten vilipendiados por el contrincante.

Dolida por el ‘yoísmo’ del que la culpó en el mitin inaugural ‘espadachín’ el alcalde de Dos Hermanas, Francisco Toscano, Susana Díaz se atrevió a abrir el melón de las acusaciones de machismo y aseguró, en el ecuador de la semana pasada, que querían relevarla en su partido porque era mujer. La trianera -que ha llegado a presidenta de la Junta, secretaria general andaluza y hasta contó con la bendición de Ferraz para hacerse con el poder nacional- olvidó por unos instantes que palabras como ‘primarias’ o ‘feministas’ se escriben en femenino plural y conjugó en un rotundo singular un reproche que no hizo ni pizca de gracia en las huestes contrarias.

Como muestra puede valer la reacción de socialistas malagueños partidarios de Espadas como la diputada nacional Mariló Narváez o el senador Josele Aguilar. La exalcaldesa de El Burgo señaló que «en el PSOE no se necesitan permisos para ser candidato o candidata, se necesitan avales y se necesitan votos para ganar». «No tiene nada que ver con el feminismo, los socialistas somos todos feministas y luchamos por la igualdad», añadió. Más belicista fue el tono empleado por Josele Aguilar, quien se dirigió a la líder regional: «Cuando has acreditado a lo largo de tu carrera política que tu desmedida ambición está por encima de todo, inventas lo que sea sin importar el daño que hagas al PSOE. Orgullosa estarás, Susana Díaz, que hasta la ultraderecha de Vox tuitea tus ‘ocurrencias’».

En momentos en los que la igualdad entre ambas candidaturas o incluso las serias opciones de la trianera para alzarse con la victoria el día 13 también flotaban en el ambiente, un diputado ‘espadachín’ de Jaén, Juan Francisco Serrano, llegó a denunciar en Twitter «presiones a compañeros, bulos para liar el rizo, embarrar las primarias, chantajes y como siempre amenazas». «Prácticas antiguas que no siempre funcionan. El día 13 tendremos el cambio que necesita nuestro partido. Aire fresco y nuevas formas, el día 13 se lo diremos con el voto», señaló en un tuit que fue suscrito con un ‘like’ por malagueños como la mencionada diputada ‘sanchista’ Mariló Narváez y el portavoz municipal de la capital con pasado ‘susanista’, Daniel Pérez.

Tan agrio es el ‘cuerpo a cuerpo’ que se olvida al tercer candidato, el ‘sanchista’ Luis Ángel Hierro, que juega sin presión y no tiene nada que perder. Hay quien dice que su presencia le conviene a Susana Díaz porque divide el voto crítico y no para de atizarle a Espadas. Otros se han fijado en su parecido físico al ‘Señor Cuesta’ de ‘Aquí no hay quién viva’.