Prórroga presupuestaria y adelanto electoral para la próxima primavera. Es el plan que ya manejan en las filas socialistas de Andalucía, donde ha descarrilado en las últimas horas la negociación abierta entre el Gobierno y la oposición para sacar adelante los presupuestos del presidente popular Juanma Moreno Bonilla.

El PSOE andaluz considera que la prórroga presupuestaria supondrá la «excusa perfecta» para un adelanto electoral que ya barajan para primavera, señalando marzo como un «mes muy electoral». En septiembre, la federación liderada por Juan Espadas tendió la mano a los populares para llegar a un punto de acuerdo que permitiera dar luz verde a las cuentas de 2022 sin el apoyo de Vox, que ha endurecido su posición hacia el Ejecutivo andaluz. Un movimiento que, según destacan fuentes del partido, iba encaminado a marcar un nuevo tiempo en la estrategia de la oposición socialista y les permitía diferenciarse claramente de la anterior etapa liderada por Susana Díaz, marcada por la oposición frontal.

Por otra parte, recuperaban cierto protagonismo porque, tras la llegada del PP al Palacio de San Telmo, advierten, «el PSOE estaba fuera del tablero político». Con esta mano tendida en materia presupuestaria, los socialistas volvían a situarse como un actor relevante y se relanzaban como partido útil, en contraste con la oposición que, censuran, ejerce el Partido Popular contra el Gobierno de Pedro Sánchez.

Sin embargo, estas buenas intenciones descarrilaron con una de las últimas medidas anunciadas por el Gobierno andaluz, que la pasada semana proclamó la renovación de 12.000 de los 20.000 sanitarios contratados de refuerzo durante la pandemia, con el despido de los 8.000 sanitarios restantes que desencadenaron movilizaciones por toda la región.

Desde el PSOE dudan de que el recorte sanitario haya sido «casual» y creen que ha sido un detonante planificado para hacer saltar por los aires un eventual acuerdo con los socialistas y así dar pie a una prórroga presupuestaria que hará de trampolín electoral para 2023.

Fue el flamante secretario de Política Municipal de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, quien marcó la directriz clara en estas negociaciones. En un viaje a Granada, el hombre de Pedro Sánchez en Andalucía marcó una clara línea roja: «No vamos a estar apoyando un acuerdo con el presupuesto si va a haber un solo despido más en la sanidad», advirtió. «Juan Espadas tiene el 100% de autonomía a la hora de decidir lo que tenga que decidir en la negociación», señaló, en declaraciones a Europa Press, aunque advirtió que «es muy difícil llegar a un acuerdo cuando se están despidiendo a 8.000 trabajadores». Unas declaraciones que suponen de facto una directriz, aunque De Celis se mostró partidario de intentar un entendimiento «hasta el último minuto».

Hurgar en la división

El jueves, Moreno Bonilla hurgaba en la división y pedía al PSOE elegir entre «las cosas internas del PSOE o Andalucía». En su intervención durante el Debate sobre el Estado de la Comunidad, el presidente de la Junta de Andalucía aseguró haber asumido las propuestas del grupo socialista en sus cuentas, que se presentarán en el Parlamento el próximo miércoles 3 de noviembre.

Sin embargo, en las filas socialistas se descarta ya un acuerdo en esta materia, que llevaría al PSOE a renunciar a ser el referente de la oposición al PP y daría vía libre a las fuerzas a su izquierda: Adelante Andalucía, de Teresa Rodríguez; Unidas Podemos, o Más Andalucía, la federación de Íñigo Errejón. Los socialistas mantienen públicamente el discurso de la mano tendida y en esta línea su portavoz parlamentaria, Ángeles Férriz, defendió que todavía existe «espacio de entendimiento» con la Junta, dando margen para el acuerdo hasta el 18 de noviembre, día en el que vence el plazo para presentar enmiendas a la totalidad.

Sin embargo, en privado admiten las escasas posibilidades de éxito de estas conversaciones. Es más, en el caso de no alcanzar finalmente un pacto, los socialistas prevén presentar una enmienda a la totalidad de las cuentas. Sería la tercera iniciativa encaminada a tumbar los presupuestos en el Parlamento andaluz, después de que Podemos y Vox hayan anunciado sendas enmiendas.

La aprobación de cualquiera de estas propuestas supondría tumbar el proyecto presupuestario de Moreno Bonilla.

Vox busca debilidades

Aunque el partido de Santiago Abascal ya presentó enmienda a la totalidad en los anteriores presupuestos andaluces, terminó por retirarla antes de su debate. Sin embargo, este año la formación de derechas mantiene una guerra abierta con el Gobierno de Moreno y no se prevé un paso atrás. El intento de Vox por tumbar el Gobierno es claro, ante las encuestas favorables, y en las últimas semanas ha pedido abiertamente elecciones anticipadas en Andalucía.

El camino a este objetivo se allanaría en el caso de hacer descarrilar el plan económico del presidente andaluz, el único capaz de pulsar el botón rojo.

En medio de esta incertidumbre sobre el calendario, Vox ha empezado a pensar en la siguiente legislatura. La portavoz adjunta en el Congreso, Macarena Olona, se perfila como la candidata.

Aunque en la formación insisten en que no se formalizará hasta más adelante, la diputada ya ha dicho en varias ocasiones que será «un honor» encabezar la lista. En el partido no ven otra opción diferente a la de ella. Además, el partido de Abascal ya habla con total claridad de entrar en el próximo Gobierno andaluz.