El malagueño Raúl Jiménez dirige desde la pasada primavera la nueva Agencia Digital de Andalucía, dependiente de la Consejería de la Presidencia, Administración Pública e Interior y que va a agrupar todas las competencias tecnológicas de la Junta de Andalucía con una plantilla de 1.200 informáticos y personal autonómico especializado en el segmento TIC. Jiménez es ingeniero de telecomunicaciones por la UMA y, tras dar sus primeros pasos en la empresa privada, pasó a desempeñar diversas responsabilidades en la administración, priorizando el compromiso medioambiental y la gestión eficiente mediante uso de nuevas tecnologías. Fue, en diferentes etapas, teniente de alcalde de Sostenibilidad Medioambiental y Derechos Sociales en el Ayuntamiento de Málaga, con cargos en diversas empresas públicas municipales. En 2019 fue designado director gerente de la Agencia de Gestión Agraria y Pesquera de Andalucía (Agapa). Ahora afronta el reto de avanzar en la digitalización de la administración andaluza.

¿Con qué objetivos nace la Agencia Digital de Andalucía?

La administración electrónica que se ha hecho en España hasta ahora siempre ha mirado hacia dentro, es decir, hacia la mejora de la gestión interna, y es cierto que pocas veces se ha mirado al usuario. De hecho, aún tenemos muchas herramientas en las que la experiencia del ciudadano no es fácil porque no son intuitivas. Y ese es uno de los primeros cambios que queremos hacer. Todos los servicios digitales nuevos deben de estar pensados para resultar fáciles al usuario. Siempre se daba por hecho que la persona sabía en cada momento donde clicar, qué organismo era el competente o qué consejería o departamento lleva tal servicio. Eso es muy complicado. Así que hemos hecho ya un primer ejercicio, que es un nuevo portal de la Junta de Andalucía. Antes tenías que buscar la consejería de turno y ahora, el entrar en juntadeandalucía.es te preguntan: «¿En qué podemos ayudarte?». Ése es el modelo que buscamos. No todo el mundo domina el lenguaje administrativo. Queremos la gente escriba como si fuera en Google para poder orientarla. Obviamente, esto lo haremos poco a poco. Ya está hecho el portal web y ahora iremos incorporando los trámites ya digitalizados en un lenguaje neutral. Los que aún no están digitalizados los vamos a simplificar para ofrecerlo de forma telemática. Queremos pedir al ciudadano el menor número de datos posible, porque en realidad muchos de esos datos ya los tenemos.

¿Hay que gestionar mejor la información de la que dispone la administración?

Efectivamente. Hasta ahora, las consejerías no compartían información entre ellas, y tampoco con los ayuntamientos o con el Estado. La información de cada uno era suya, pero ahora, por ley, y siempre que los ciudadanos nos autoricen, estamos obligados a compartir esos datos, y en eso estamos trabajando. La Junta está implantado una nueva tecnología llamada RPA para la automatización de procesos. Eso significa, por ejemplo, que la Junta ya no tiene que pedir un certificado de empadronamiento a un consistorio para dar una ayuda de comedor del colegio, sino que eso lo hace por su cuenta un robot. Si antes podíamos tardar bastante tiempo ahora se hace de forma automática. Y cuando hablamos de miles de expedientes de este tipo el ahorro de tiempo es enorme. Esto ya lo hemos puesto en marcha con las ayudas Covid o con la tramitación de las pensiones no contributivas, que había una gran cola de casos. Hemos automatizado los procedimientos a tiempo real. Es un camino de largo recorrido, hay tantos procedimientos por automatizar que tardaremos años pero lo importante es que ya todo se ha puesto en marcha.

¿Qué plazo manejan para que Andalucía tenga una administración 100% digital?

Gran parte de la entrada de procedimientos están ya digitalizados pero no tanto el proceso de tramitación interna. Es arriesgado poner fechas pero nosotros nos hemos puesto de momento el horizonte de 2030. Es un objetivo ambicioso, y no fácil de conseguir, porque también tenemos que enseñar a los empleados públicos a pensar también en digital. Hay una gestión del cambio que tenemos que trabajar. Las tradicionales ventanillas obviamente seguirán, pero cada vez tendrán menos uso. Y hay que formar a los ciudadanos con el objetivo de que, en vez de acudir a una oficina pública, hagan todas las gestiones desde su móvil. 

El temor quizá es si se puede incorporar a este proceso a las personas más mayores, a quien les puede costar más el uso de la tecnología.

Es cierto, pero si algo nos ha enseñado el Covid es que ese miedo que teníamos al uso de las nuevas tecnologías no es tal. Los mayores han sido capaces de mantener reuniones con su familia con el móvil, y rellenar un documento y hacer un clic no es algo que tenga que ser más difícil. La clave es facilitar los trámites. El asistente virtual de la web de la Junta que he comentado antes lo vamos a pasar también a voz, como Siri o Alexa. Todos los mayores hablan al móvil para hacer búsquedas de algo, pues lo mismo queremos que hagan con la web o la app de la Junta para, por ejemplo, solicitar el carné de mayores de 65 años o una cita médica. Ya estamos licitando el proyecto y estará adjudicado para la primavera así que podría ser una realidad a finales de 2022. En esa fecha tendremos los primeros procedimientos que puedan activarse con la voz. La persona pedirá una cita médica y el programa responderá con la hora disponible y le preguntará si está de acuerdo. No se trata de inventar nada nuevo, sino de aplicar lo que ya existe a la administración pública.

Raúl Jiménez es ingeniero de telecomunicaciones por la Universidad de Málaga. L. O.

Hablan ustedes de una carpeta ciudadana, ¿qué es eso?

Es toda la información que la administración tiene de un ciudadano. Existe ya una app con este nombre que te permite disponer de todos los datos que la Junta tiene de ti: historial médico, títulos formativos, los diferentes carnés, la tarjeta del SAS, el certificado de vacunación Covid, la información tributaria correspondiente a la comunidad... cada vez estamos introduciendo más información, porque todavía no está el 100%. La queremos enlazar con las carpetas del Estado y con la de los ayuntamientos. A los consistorios más pequeños les estamos haciendo una herramienta estándar para que puedan dar este servicio. 

Supongo que todo esto obligará a redoblar la apuesta por la ciberseguridad.

Esa parte va a ser muy importante. Si cada vez vamos a prestar más servicios digitales necesitamos mantener íntegra y protegida la información. Por eso, el primer proyecto que hemos lanzado está relacionado con una estrategia fuerte y un centro de ciberseguridad en Andalucía para ofrecer la mayor defensa a estos datos, no sólo de la Junta, sino de las universidades, diputaciones, ayuntamientos, puertos,... a todas las administraciones que estén en la comunidad. Estamos buscando la ubicación: Málaga tiene muchas oportunidades, pero también otras provincias. Queremos que este centro genere un ecosistema de empresas del ámbito de la ciberseguridad, que es una industria con un potencial enorme. Si toda la sociedad se va a digitalizar tarde o temprano, necesitamos una industria fuerte que la proteja. Y como oportunidad para generar empleo y talento es algo también muy importante. Málaga y Sevilla están bien posicionadas en este ámbito, hay muchas empresas ya. Este centro de ciberseguridad también podría dar formación a pymes, profesionales y ciudadanos. Estamos iniciando posibles licitaciones y podría estar para el segundo semestre de 2022.

La pandemia impidió que los ciudadanos pudieran acudir físicamente a las administraciones ¿Está satisfecho de cómo respondió la Junta con sus servicios online?

En líneas generales, sí. Era impensable antes de la pandemia que todo el mundo pudiera trabajar desde casa. Y ha pasado. En pocos días, los funcionarios estaban ya haciéndolo. Ha sido un éxito, las consejerías han sabido adaptarse muy bien. Un caso claro ha sido la de Educación, pudieron impartir las clases online mientras no hubo presencialidad, acelerando planes que ya estaban previstos. Otro ejemplo han sido las ayudas Covid de Empleo. Lógicamente, hemos detectado muchos espacios donde tenemos que mejorar pero creo que, en general, la respuesta fue medianamente satisfactoria.

Los empresarios se quejan de que la excesiva y lenta burocracia retrasa e incluso ahuyenta proyectos de inversión en Andalucía. ¿Quieren mejorar también esa percepción?

La filosofía es la misma. Digitalizar la administración permite reducir los tiempos de espera y ofrece rigurosidad. Eso de «vuelva usted mañana» o de pedir a un empresario documentos añadidos ya no pasará. Por tanto, el sector empresarial verá disminuidos los plazos y tendrá una mayor seguridad administrativa. Un reto añadido es digitalizar a las pymes, para que las empresas sean más productivas, más eficientes y, por tanto, más rentables.

Se dijo en su momento que la sede de la Agencia Digital de Andalucía estará en Málaga. ¿Dónde y cuándo se pondrá en marcha ese centro?

No lo sabemos aún. Estamos buscando un inmueble en Málaga acorde a la imagen de la Agencia, innovador, moderno, que sea un referente. Queremos ser el Google de la administración. No es fácil encontrar un espacio así, lógicamente el Málaga Tech Park (PTA) es un lugar muy razonable para instalarse por el entorno tecnológico que ofrece, pero no es el único. Hemos mirado en el parque, pero también en otras ubicaciones en la capital, sobre todo en la zona oeste y en toda la franja litoral.

¿Y cuánta gente trabajará desde Málaga?

Tenemos 1.200 trabajadores, pero repartidos por toda Andalucía y evidentemente no vamos a trasladarlos aquí, porque son personas con su plaza en su provincia. En Málaga vamos a ubicar los nuevos servicios de la Agencia (por ejemplo, la gestión de los fondos europeos), y la interlocución con el sector TIC, que aquí tiene mucha presencia. Poco a poco, si hay trabajadores que, de forma voluntaria, quieren venirse a Málaga mediante concurso de traslados, pues ya se verá. De momento, el edificio que estamos buscando es para unas 80 o 100 personas. Queremos desbloquear tan pronto como se pueda el tema de la sede de entre los espacios que hemos visto como posibles. Mientras antes, mejor, pero no podría dar aún un plazo.

En corto

  • ¿El teletrabajo, o al menos un modelo mixto, ha llegado para quedarse en la administración pública andaluza? En el ámbito tecnológico creo que sí. Otros servicios de la Junta puede que no tanto. Nuestra experiencia es que el rendimiento de los funcionarios ha sido el mismo en la oficina que teletrabajando desde casa. No ha habido menoscabo de productividad. Pero es cierto que no todo es extrapolable al teletrabajo. Iremos a un modelo mixto.
  • ¿La administración digital del futuro necesitará menos personal? No sé si más o menos, pero sí necesitará de otros funcionarios, en el sentido de que tendrá que haber otro tipo de formación y cualificación, sin duda. El nuevo funcionario tendrá que tener unas capacitaciones y habilidades digitales. No obstante, también se irá readaptando al personal que ya hay. También habrá que aplicar algoritmos de inteligencia para adelantar algunas de las necesidades que van a tener los ciudadanos, y para eso habrá que buscar talento en este ámbito.