Frente a una ola de odio desmedido; apoyo y atención a las personas LGBTIQ desde el Programa ATRIO. El proyecto de ayuda al colectivo ha nacido esta semana de la mano de la Asociación Engloba. Es pionero en Andalucía, ya que pretende crear una red de apoyo mutuo con acompañamiento profesional terapéutico para personas LGTBIQ de todas las edades, géneros y nacionalidades, así como para sus familiares. Su primera convocatoria es en Málaga, Sevilla y Almería, aunque está abierto a lanzar programas en más provincias.

El proyecto cuenta con la aportación del 0,7% del IRPF autonómico enmarcado en la Agenda Global 2030. La inscripción para poder hacer uso de cualquiera de los servicios de ATRIO ya está disponible a través de la web engloba.org.es/atrio.

Desde el 23 de febrero, las personas LGTBIQ interesadas pueden inscribirse para formar parte de grupos de apoyo, o asistir a sesiones de terapia individual con profesionales de la salud mental. La mediación familiar, por su lado, también constituye uno de los elementos diferenciadores de ATRIO, que incluye a las familias en las sesiones, y pretende ayudar en los procesos de aceptación y en la mejora de la comunicación. Finalmente, también está abierta la convocatoria a personas LGTBIQ con interés en realizar voluntariado y formación para la dinamización de grupos de apoyo y el desarrollo de actividades de ocio y tiempo libre inclusivo.

Varias vías de actuación

El proyecto cuenta con varias líneas de actuación: Una es la que tiene que ver con la salud mental, y el cuidado psicológico, y otro la participación en conjunto y la creación de entornos sociales abiertos.

Para la primera, se realizan en espacios de encuentro que se realizan cada dos semanas en un local de Engloba. Estos grupos están diseñados para tres colectivos diana: personas del colectivo LGTBIQ que deseen compartir sus vivencias en un entorno empático y seguro; otros grupos pensados para familiares que necesiten apoyo para comprender a las personas del colectivo; y, finalmente, otros en los que podrán participar mujeres transgénero y cisgénero pertenecientes al colectivo LGTBIQ y que se enfocarán específicamente a la doble dificultad de inclusión social por ser mujeres LGTBIQ. Todos los grupos contarán con la presencia de una persona profesional que puede brindar asesoramiento y apoyo terapéutico individual o familiar. Además, en esta línea también se realizan sesiones de terapia individuales, gratuitas, para todos aquellos que lo necesiten.

Por otro lado, la participación comunitaria consta de actividades de voluntariado, relacionadas con los grupos de cuidado, en las que el fin es conectar personas, y ampliar el círculo social de todo el que acuda, para que su "entorno seguro" sea cada vez mayor. Asimismo, el proyecto se enfocará también en proponer actividades para gente que no participe en los grupos de terapia, con la idea de promover un voluntariado de ocio inclusivo centrado en la propuesta de diversos grupos de intereses (juegos de rol, senderismo, deportes, lectura, entre otros) gestionado por voluntarios, con especial atención a la promoción de un programa de voluntariado con personas mayores LGTBI.

Santiago Ruiz Galacho, responsable de proyectos de la Asociación Engloba, director del programa Atrio y profesor universitario, explica que el origen de este proyecto fue la necesidad de responder ante una ola de agresiones que "se viene agravando con los años, y es necesario que pare". Ruiz comenta que la pandemia ha empeorado en muchas casos la situación de personas LGTBIQ al tener que convivir con personas que no les aceptan. Por ello, el programa centrará sus objetivos en la mejora de la salud mental y el bienestar subjetivo a través de grupos de apoyo mutuo, para "mejorar el empoderamiento a través de la participación comunitaria", afirma el director.

Datos de violencia sobre las personas LGTBIQ

Entre 2013 y 2019, los delitos de odio aumentaron un 45%, según los datos que recoge el Portal Estadístico de Criminalidad del Ministerio de Interior. La suma de infracciones penales y administrativas pasó de 259 a 283, casi un 10% más. Estos datos muestran la punta del iceberg de las distintas formas de violencia LGTBIQfóbica, que no siempre alcanzan las estadísticas oficiales y que, según el Informe del estado de la LGTBIQfobia en Andalucía, no son denunciadas en el 65% de los casos. 

Los últimos datos de la FELGTB, que aúna organizaciones sobre diversidad sexual de toda España, afirman que el 31% de agresiones de 2018 fueron verbales, el 27% fueron acoso, y hubo un 17% de agresiones físicas. Además, en el 68% de los casos se producen a personas de entre 19 y 35 años, algo que puede explicarse porque es el tramo de edad que más denuncia estos incidentes.

Las grandes ciudades son las que concentran más este tipo de violencia, un 61% frente al 10% de las zonas rurales. Esta situación genera un clima de miedo e inseguridad con respecto a las personas LGTBIQ, afecta a su salud mental, y además es una vulneración de sus derechos fundamentales. 

Cartel del Proyecto ATRIO ATRIO

Objetivos y vías de contacto

La ausencia de espacios en los que se aborde la reparación de los efectos de la discriminación es clave para entender la situación psicológica y social del colectivo. Atrio, comenta su director, pone especial atención en las víctimas de la discriminación y en su núcleo familiar, así como a las mujeres y las personas mayores, como parte del colectivo extremadamente vulnerable.

La Asociación Engloba, que impulsa este programa, cuenta con amplia experiencia de más de diez años en el trabajo con mujeres y familias en situación de vulnerabilidad, así como en el acompañamiento a la infancia, adolescencia y juventud.

La convocatoria para participar en el programa ATRIO ya está disponible para todas las personas LGTBIQ que así lo deseen, y residan en Málaga, Sevilla o Almería. Aunque, explica Ruiz, podrán atender a personas de fuera de estas provincias, ya que desde Engloba, están meditando la ampliación de servicios, también de forma online, para poder atender a gente del colectivo que no resida en la comunidad.