"Estoy muy emocionada, me cuesta trabajo hasta hablar", decía Isabel Pantoja, en febrero de 2002, cuando el entonces presidente de Andalucía, Manuel Chaves, le colocaba la Medalla. 

Un premio a su carrera artística que se le retiró en 2014, cuando la tonadillera fue condenada a dos años de cárcel y una multa de más de un millón de euros por blanqueo de capitales; debido a su implicación en el Caso Malaya. 

Una decisión ejecutiva que no había sucedido en los 32 años de historia del galardón. Pero, tras ocho años de dicha petición aún "no consta dicha devolución", aseguran fuentes de la Presidencia.

En dicho decreto, el Ejecutivo de Susana Díaz, declaraba "pérdida de los derechos honoríficos inherentes a dicha distinción, específicamente, los de uso y tratamiento" e imponía "la obligación de devolución de la Medalla, que deberá efectuar en el plazo y términos determinados por la Consejería de la Presidencia".

"En el presente caso se aprecia, además, una especial repercusión y trascendencia en la sociedad andaluza no sólo por la gravedad de las conductas delictivas que han llevado a la condena, sino por la especial relevancia mediática de la autora y por el reproche que merece haber contribuido a blanquear beneficios ilícitos obtenidos mediante una actividad pública corrupta con grave quebranto de los recursos públicos", argumentaba el decreto. 

A pesar de que existe una normativa que dicta que debe ser devuelta la medalla, desde la Junta de Andalucía han señalado que han tenido otras prioridades estos años, por lo que tampoco han insistido. 

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Ya en 2018, la Junta aseguró que "lo importante es haberle retirado la Medalla de Andalucía. Que devuelva o no el objeto físico, no es una prioridad".

De momento, la cantante no se ha pronunciado sobre esta nueva polémica y continúa refugiada en Cantora, donde ha permanecido estos meses desde la polémica con su hijo Kiko y el fallecimiento de su madre.